Consejos para hacer ejercicio sin gastar mucho

Consejos para hacer ejercicio sin gastar mucho

General Planificación y Presupuesto

La importancia de tener un cuerpo sano toma cada vez más relevancia en nuestra sociedad. El ejercicio sin duda es un hábito que te ayuda a mantenerte saludable. Sin embargo, muchas personas consideran que hacerlo puede ser costoso ya que relacionan con pagar altas membresías a gimnasios, comprar accesorios o equipo costoso, etc. No siempre es así, puedes lograrlo sin perjudicar a tu presupuesto. Te damos algunos consejos de cómo hacerlo:

  1. Aprovecha las ofertas: Cada vez más la gente se preocupa por ejercitarse, por lo que las tiendas y gimnasios también aprovechan para ofrecer frecuentemente ofertas. Analiza si estos descuentos te convienen sin afectar tu presupuesto.
  2. Comienza a hacer ejercicio al aire libre: Aprovecha los espacios públicos como parques para ir a correr, caminar, ciclear o practicar un deporte como tenis, fútbol, básquet. Están a tu disposición y no tendrás que gastar nada por su uso.
  3. Descarga una aplicación móvil de ejercicio: Existen una variedad de aplicaciones gratuitas de ejercicio para tu celular para practicar rutinas de ejercicios diarios. Algunas pueden tener un costo, analiza si podrás cubrirlo y sobre todo si lo vas a utilizar.
  4. Encuentra clases gratuitos en tu comunidad: Existen algunos grupos que brindan clases de aeróbicos, trote, yoga, baile, etc., de forma gratuita en parques o espacios públicos. Podrás ejercitarte sin costo y te integrarás a tu comunidad.
  5. Adecúa tu propio gimnasio en casa: Si tienes un espacio, podrás adecuar un lugar para ejercitarte en casa, usa el dinero que destinarías a un gimnasio privado para adquirir equipo necesario para hacer ejercicio desde casa.
  6. Busca gimnasios básicos: No necesitas inscribirte al gimnasio más exclusivo ni caro, puedes buscar gimnasios con el equipamiento básico para ejercitarte. Estos suelen ser mucho menos costosos y cumplirás con tu objetivo de mantenerte activo.
¿Tener tu dinero en una o más instituciones financieras?

¿Tener tu dinero en una o más instituciones financieras?

General

Cuando se analiza donde ahorran las personas su dinero, generalmente te encuentras con dos tipos de personas: las que son leales a una sola institución financiera y tienen todo su dinero ahí, y aquellas que les gusta distribuir su dinero en varias instituciones.

Cómo organizas tu dinero te puede ayudar a hacerlo crecer. A continuación, te presentamos los pros y contras te tener cuentas en una sola institución frente a tenerlo en varias.

Razones por las que debes tener tu dinero en una sola institución financiera:

Recuerda cuando tus padres te llevaron por primera vez a abrir una cuenta bancaria para que puedas guardar tu dinero de tu cumpleaños, graduación, etc. Puede ser que te quedaste con esa cuenta bancaria hasta que eres adulto. Nadie te culpa, tener tus cuentas en una sola institución puede facilitarte la vida, esto significa que:

  • Solo deberás visitar o ingresar a la página web de una sola institución para acceder o chequear tus cuentas. No tendrás la necesidad de recordar múltiples números de cuenta, usuarios o contraseñas.
  • Si te cambias de dirección o tus datos de contacto cambian, sólo tendrás que actualizar los datos con una institución.
  • Podrás hacer transferencias entre cuentas con mayor rapidez y facilidad, las transferencias serán directas y automáticas.
  • Podrás revisar tu situación financiera y revisar tus cuentas de ahorro y corriente en un mismo sitio.

También recuerda que tener todas tus cuentas en una misma institución significa que la institución tiene un mayor incentivo para tener una relación más cercana contigo como cliente y podrá ofrecerte ciertos beneficios y mejores condiciones. Esto dependerá mucho de la institución con la que trabajes.

Razones por las que debes considerar tener tu dinero en varias instituciones financieras:

Aunque tener todo tu dinero en una sola institución parece la opción más simple, puede que no sea la mejor opción cuando tu situación financiera y metas cambian. Algunas razones por las que tener cuentas en varias instituciones puede ser la mejor opción:

  • Podrás tener mejores tasas de interés: Si tienes una meta de ahorro específica como comprarte un auto, irte de vacaciones, estudiar o construir tu fondo de emergencias, seguro querrás tener la mejor tasa de interés que te ayude a hacer crecer tu dinero. Por tanto, lo mejor será buscar opciones para ver lo que las instituciones financieras del mercado están ofreciendo.
  • Será más difícil que “te prestes dinero”: Al tener en una misma institución todas tus cuentas, serás más fácil transferirte dinero de tu cuenta de ahorros a la corriente cuando te haga falta dinero para pagar tus gastos. Si tienes en diferentes instituciones te tomará más tiempo hacerte estos préstamos y podrás cuidar mejor tus ahorros sin desviarte de tu plan.
  • Diversifica: Es mejor tener tu dinero diversificado en varias instituciones que tomar el riesgo de tenerlo solo en una. Si algo ocurre con una institución financiera no pondrás en riesgo tu riqueza que con tanto esfuerzo has conseguido tener.

Existen muchas más razones por las que puedes tener tu dinero en una o varias instituciones. A la final la estrategia que elijas deberá reflejar tu situación financiera personal y tus metas a futuro.

Lecciones que aprenderás si dejas de salir de compras por un mes

Lecciones que aprenderás si dejas de salir de compras por un mes

General Planificación y Presupuesto

A mucha gente le encanta ir de compras, es una forma de socializar con amigos, desestresarse y divertirse. Sin embargo, te has preguntado si, ¿estás saliendo de compras demasiado y gastando más de lo que deberías?

Qué tal si te propones dejar de salir de compras durante un mes, pones a prueba tu fuerza de voluntad y miras si hay una diferencia en tu cuenta bancaria.

Obviamente, tendrás que poner algunas reglas, está permitido salir de compras de alimentación, para alguna actividad en especial o si debes comprar un regalo para alguna ocasión. Pero, no saldrás de compras sin un fin definido o para satisfacer un deseo.

Si te pones a prueba, podrás aprender algunas de estas lecciones sobre tus patrones de compra:

  1. Estás rodeado/a de estímulos para comprar

Seguro piensas que este experimento es fácil de cumplir, te propones evitar ir a centros comerciales y listo. Sin embargo, te darás cuenta de que no es simple, por todo lado estás rodeado de estímulos que te invitan a consumir, desde redes sociales, correo electrónico, periódicos, vallas publicitarias, etc. Aprende a ser un consumidor inteligente y evita caer en estos estímulos. Trata de que tus compras a futuro sean intencionales y no por la tentación de comprar.

 

  1. Existe una diferencia entre deseo y necesidad

Una vez que tus cuentas están pagadas y tienes un dinero extra para gastos discrecionales, seguro tienes el impulso de irte de compras. Es muy fácil convencerte que necesitas unas sandalias nuevas para el verano o un nuevo terno de baño para ir a la playa. Te has preguntado, si, ¿realmente necesitas hacer estos gastos? Seguramente no, pues son sólo deseos.

 

  1. Salir de compras te hace sentir bien

Comprar cosas nuevas te hace sentir mejor. Tal vez entre las compras que hiciste la última vez, te compraste unos zapatos nuevos para sentir más profesional en tu trabajo, o te compraste un accesorio deportivo para ejercitarte más, o el último celular para tener la última tecnología. Hacer este análisis de tus compras pasadas te permitirá darte cuenta si realmente necesitas hacer todos estos gastos. Tómate tiempo para revisar si lo que quieres comprar realmente necesitas antes de tomar la decisión.

 

  1. Amas las ofertas

Nada te hace sentir mejor que haber comprado algo en oferta, es muy difícil no comprarlo si está en descuento. Y seguro piensas que, si aprovechas la rebaja, seguro ahorras mucho dinero. Pero, las tiendas aprovechan sus estrategias de venta para periódicamente ofrecer los productos en oferta, por lo que constantemente estarás comprando.

Después de un mes a prueba, te darás cuenta de que tienes más dinero en tus cuentas. También, aprenderás varias lecciones para administrar de mejor forma tu dinero, y evitar hacer compras solo por impulso.

 

Tomado de www.learnvest.com

Cómo construir tu historial de crédito desde cero

Cómo construir tu historial de crédito desde cero

Crédito General

Ser una persona que le gusta hacer todos los pagos en efectivo no es algo malo, probablemente tienes muy poca o ninguna experiencia utilizando crédito. Esto puede no ser tan favorable cuando finalmente necesites aplicar a un préstamo o a una línea de crédito.

Sin un historial de crédito, no tendrás un score de crédito, por lo que será más difícil que te otorguen un crédito o te lo darán con términos no muy favorables, como con una tasa de interés más alta.

Comienza con el pie derecho cuando tengas que construir tu historial de crédito, no es tan difícil hacerlo. Sigue los siguientes pasos:

  1. Obtén una tarjeta

Si tienes un empleo estable y estás recibiendo un ingreso mensual puedes comenzar aplicando a una tarjeta de crédito. Los emisores de las tarjetas analizarán tu perfil laboral y te podrán otorgar tu primera tarjeta con un cupo inicial que suele ser no muy alto.  Asegúrate de ser responsable manejando tu línea de crédito y paga a tiempo tus consumos, esto garantizará que empieces con pie derecho a construir tu historial y te permitirá incrementar tu cupo a futuro.

 

  1. Comienza a usar de a poco tu línea de crédito

Crear tu historial no es complicado, pero toma tiempo, disciplina y conocer esta herramienta. Algunas personas creen que usar todo su cupo asignado significa que tendrás un score más alto, esto es mentira. En realidad, los prestamistas se preocupan de tu comportamiento administrando tu crédito, es decir si eres un buen pagador y tu nivel de endeudamiento actual.

 

  1. Tómate en serio las fechas de pago

Tu historial de pagos se basa en qué tan responsable has sido con el pago de tus cuotas. Para que no se te escape ninguna fecha de pago, utiliza recordatorios o programa débitos automáticos en tus cuentas. Si eres puntual en el pago de tu crédito, tu calificación de crédito mejorará, además evitarás el pago de multas o intereses por no pagar.

 

  1. Revisa tu progreso

Para tener un excelente historial crediticio tienes que revisar periódicamente cómo estás administrando tus deudas. Analiza tu presupuesto y evita que tus deudas sobrepasen el 40% de tus ingresos mensuales. Si sobrepasan este porcentaje es una alerta de que estás sobre endeudado y debes dejar de endeudarte, pues esto deteriorará tu historial crediticio.

 

El crédito es una buena herramienta para conseguir tus metas si es utilizado con disciplina. Comienza a construir tu historial de crédito y sé un buen pagador para tener más opciones a futuro.

Qué hacer si te desviaste de tus metas anuales

Qué hacer si te desviaste de tus metas anuales

General Planificación y Presupuesto

Cuando comienza el año tienes muchas metas financieras en mente. Planificas gastar menos, ahorrar más, comenzar a ahorrar para el retiro y crear tu fondo para imprevistos. Ahora, que ya han transcurrido algunos meses del año, ¿cómo van tus metas?

Si esta pregunta te hace sentir un poco decepcionado, no te preocupes, te entendemos; puede ser que tus metas fueron muy ambiciosas o que tuviste algunos imprevistos durante este año que te desviaron del camino para conseguirlas.

Ahora que ya han transcurrido algunos meses, puede ser que te sientas rendido y esperas que se acabe el año para plantearte nuevas metas el próximo. Pero, no te rindas aún, no es tan tarde para poder conseguir tus metas de este año.

Paso 1: Descubre qué tan desviado del camino estás

Antes de realizar un plan para encaminarte para conseguir tus metas, debes identificar qué tan desviado estás del camino. Por ejemplo, si tu meta del año era incrementar tu patrimonio, calcula tu patrimonio actual sumando todo el dinero que tienes en tus cuentas bancarias, inversiones, bienes y restando tus deudas. Si tu meta era disminuir las salidas a comer fuera de casa, revisa cuánto has gastado en este rubro durante el año, revisa tus estados de cuenta o estima cuándo has gastado cada semana. Si tu meta era pagar tus deudas, chequea cuánto estás debiendo al momento.

Analiza toda tu información financiera que tengas disponible para conocer cuál es tu panorama financiero actual.

 

Paso 2: Identifica por qué te desviaste del camino

Ahora que ya conoces los números, es momento de hacerte un autoanálisis para conocer qué fue lo que te hizo desviar del camino. Podrás identificar una causa específica, puede ser alguna emergencia o imprevisto que te ocurrió durante el año.

Pero, si no eres capaz de identificar una causa, puede ser que nunca tuviste un plan en marcha para conseguir tu meta. En su mayoría, la gente se propone metas muy generales, como: “Quiero ahorrar mucho dinero”, pero no tienes una idea clara de cómo lo vas a conseguir. O puedes haberte propuesto disminuir los gastos en el supermercado, pero no fuiste muy específico en cómo lo lograrías, ni te planteaste un monto de cuánto quisieras gastar.

En el caso de que sí hiciste un plan, puede ser que no fue sostenible en el largo plazo. Puede ser que fuiste muy general y no identificas los detalles o un plan de acción para conseguir la meta.

Si identificas las razones por las que no estás consiguiendo tus metas, puedes comenzar a trabajar en el siguiente plan de ataque para poder alcanzarlas.

 

Paso 3: Presiona el botón de reseteo

Dependiendo de qué tan lejos estés de alcanzar tu meta, valdría la pena que revises nuevamente tus metas financieras para convertirlas en metas más razonables y alcanzables.

Utiliza la técnica SMART, que dice que tus metas deben ser específicas, medibles, accionables, realistas y con una temporalidad. Por ejemplo, si tu meta para el año fue ahorrar más dinero, la puedes convertir en una meta SMART si la redefines: “quiero ahorrar $100 dólares mensuales en mi cuenta de ahorros en los próximos 6 meses, y tener $600 para irme de vacaciones a la playa con mi familia por fin de año”

 

Paso 4: Define metas semanales

Muchas veces, la gente se desvía de sus metas porque no rastrean su progreso con mayor frecuencia. Desarma tu meta del año en metas más pequeñas que puedas rastrearlas con mayor periodicidad, como cada semana.

Por ejemplo, si tu meta financiera fue no gastar más de $200 mensuales en gastos discrecionales (restaurantes, ropa, conciertos, fiestas), será más fácil planificar no gastarás más de $50 cada semana. Esto te facilitará dar seguimiento a tus gastos, ya que puedes identificar cada semana cuánto dinero destinaste a estos gastos y tomar correctivos si te desviaste.

 

Paso 5: Automatiza lo que puedas

Evalúa lo que puedas automatizar para alcanzar tus metas de forma más fácil. Por ejemplo, puedes programar pagos automáticos de tus tarjetas de crédito para disminuir tus deudas y no pagar los mínimos, o programar débitos de ahorro de tu ingreso mensual hacia una cuenta de ahorros.

 

Aún no es tarde para retomar el camino para conseguir tus metas. Pon en práctica estos consejos y mira cómo alcanzas tus metas propuestas.

 

Tomado y adaptado de: www.learnvest.com

5 mitos sobre el retiro

5 mitos sobre el retiro

Ahorro General Planificación y Presupuesto

Cuando piensas sobre el retiro, ¿Qué imagen se te viene a la mente?

¿Te ves disfrutando relajado en una playa, o te ves trabajando sin parar porque el dinero de tu jubilación no es suficiente para mantener tu calidad de vida?

La realidad es que hoy en día no es suficiente pensar que la pensión que se recibirá por la seguridad social permitirá cubrir todos los gastos de vida. Por lo que es necesario comenzar a ahorrar lo más temprano posible para poder sustentarte durante el retiro.

En parte, la razón por la que te sientes poco preparado para enfrentar el retiro es porque existen algunas creencias erradas sobre la jubilación. A continuación, te presentamos algunos mitos comunes sobre el retiro:

Mito 1: No necesitaré mucho dinero cuando me retire

Pregúntate, ¿cuándo tiendes a gastar más dinero? ¿Cuando estás trabajando o cuando tienes un día libre? Ahora toma en cuenta que el retiro se parecerá más a un domingo que a un lunes. Las personas tienden a gastar más durante el retiro que mientras trabajan, particularmente durante los primeros años. Se estima que los retirados necesitarán alrededor de un 70%-80% de su ingreso previo al retiro para mantener su calidad de vida. Si durante el retiro ya terminaste de pagar todas tus deudas, este dinero se tiende a destinar en actividades que tenías pendiente hacerlas, como viajar o hobbies.

Cuánto dinero necesitarás para gastos, y para ahorrar, dependerá en cómo administres tu presupuesto; y esto implica asumir que tus gastos no disminuirán en el retiro.

Además, no olvides que no debes confiar que la pensión de la seguridad social te permitirá cubrir todos tus gastos, por lo que comenzar a ahorrar desde temprano será la mejor decisión.

Mito 2: El sistema de seguridad social será suficiente para cubrir mis gastos de salud

Toma en cuenta que tu salud será posiblemente tu mayor gasto a futuro. No te confíes que el sistema de seguridad social podrá cubrir todos tus gastos de salud. Por tanto, contratar un seguro de salud privado a tiempo será la mejor forma de prevenir y prepararte para cualquier enfermedad o acontecimiento que afecte tu salud durante tu jubilación.

Mito 3: Pagar las deudas son la prioridad antes que el ahorro para mi jubilación

Poner el pago de deudas como tu prioridad o excusa para no ahorrar para el retiro es uno de los errores financieros más graves. Durante tu vida laboral, tendrás muchas deudas que pagar, por lo que, si no tomas la decisión de ahorrar lo más pronto, será difícil que lo hagas con el pasar de los años. Si te falta dinero durante el retiro, podrás significar una carga financiera para tus propios hijos cuando ellos estén tratando de proveer para su familia. Por tanto, asegúrate de identificar tus metas para el retiro, antes de plantearte otras metas financieras.

Mito 4: Seguiré trabajando si mis ahorros no son suficientes

Debido a que hoy en día las expectativas de vida son mayores, cada vez es más probable que tengas que trabajar más años que la edad tradicional para jubilarte (65 años). Pero no es realista creer que seguir trabajando será la mejor forma de cubrir tus gastos durante tu retiro. Debes planificar para la posibilidad de que ya no puedas trabajar durante tus años 60, y mucho menos durante tus años 80.  La razón es que los problemas de salud y discapacidades son responsables de la mitad de las jubilaciones tempranas. Por tanto, no debes confiarte que siempre estarás en la capacidad de trabajar cuando envejezcas.

Mito 5: Nunca podré ahorrar lo suficiente

No se te culpa por sentirte así. Es posible que cada vez que calcules cuánto necesitas ahorrar, los números que calculas suenan más como un sueño que una realidad. Pero, si esos números te frustran, enfócate menos en el número final y más en el acto de aumentar tus ahorros de forma continua y sin parar de ahorrar. Con un plan en marcha, te vas a sorprender cuando veas todo lo que puedes ahorrar, independientemente de cuándo comiences.

 

No importa en qué situación te encuentres, siempre puedes crear un plan financiero. Se trata de dar un paso a la vez y preocuparte por tu situación durante el retiro.

 

Tomado y adaptado de: www.learnvest.com

Medios de pago electrónico: ventajas y desventajas de su uso

Medios de pago electrónico: ventajas y desventajas de su uso

General Servicios Bancarios

Los medios de pago electrónico son un sistema de pago que facilita la aceptación de pagos para realizar transacciones sin tener que usar dinero en efectivo. El desarrollo de los sistemas financieros y los avances en tecnología de información han permitido el surgimiento de estos nuevos medios de pago, que son cada vez más utilizados a nivel mundial.
Los sistemas de pagos electrónicos permiten realizar transacciones financieras entre dos partes, a través de una entidad financiera autorizada por ambos. En general, estos medios de pago se caracterizan por la facilidad, flexibilidad y seguridad para realizar transacciones. Sin embargo, los usuarios deben conocer cuáles son las ventajas y desventajas de cada medio de pago y, lo segundo, analizar qué opción le conviene usar.
Entre los principales medios de pago electrónicos se pueden mencionar: tarjetas de débito, tarjetas de crédito, la billetera móvil y transacciones por internet – banca electrónica.

Ventajas y desventajas de los medios de pago electrónico

Las ventajas de los medios de pago electrónicos son:

  • Son más seguras que el uso del efectivo.
  • Permiten pagar por bienes o servicios de una forma inmediata o más rápida.
  • Permiten un fácil control sobre las operaciones y gastos realizados.
  • Se pueden utilizar para hacer compras por Internet.
  • En algunos casos, ayudan a construir un historial crediticio.
  • Permiten tener acceso a productos y servicios financieros.

Las desventajas son:

  • Si no se conocen las medidas de seguridad y no se utilizan estos medios de pago con cautela, las personas pueden ser vulnerables a delitos financieros.
  • Estos sistemas están bajo la observación de todo tipo de hackers. Los sistemas de protección se perfilan como algo fundamental al usar este tipo de medios de pago, por lo que es necesario que la gente conozca cómo proteger sus dispositivos.
  • Si no se educa a los usuarios sobre el uso y ventajas de estos medios de pago, y si este tipo de métodos de pago son más complicados de usar que los ya existentes, las personas preferirán seguir utilizando medios de pago tradicionales.
Gastos que tendrás que cubrir si vas a estudiar la universidad en otra ciudad

Gastos que tendrás que cubrir si vas a estudiar la universidad en otra ciudad

General Planificación y Presupuesto

Cuando se trata de calcular cuánto costará la universidad, la matrícula es tan solo el comienzo. Si vas a estudiar en una ciudad diferente a donde está tu familia, deberás aprender a administrar los gastos universitarios con cuidado y planificar la forma de pagarlos. Aquí incluimos algunas medidas que puede tomar para ayudar a costear estos gastos universitarios adicionales.

Paso 1: Analiza tus gastos principales. La matrícula no es lo único que debes planificar. Algunos otros gastos para incluir en tu presupuesto universitario anual son:

  • Comida y alojamiento – Pago de arriendo, servicios básicos y gastos en supermercado
  • Libros y suministros – Copias, impresiones, cuadernos, esferos, calculadora, etc.
  • Gastos personales – Ropa, lavandería, entretenimiento, gastos en salud.
  • Transporte – Pasajes, gasolina en caso de tener auto

Paso 2: Identifica las áreas en las que puedes reducir tus gastos o ganar más dinero.

  • Evalúa si es menos costoso vivir en una residencia estudiantil o arrendar en otro lugar. Considera la posibilidad de compartir los costos por concepto de alojamiento y comida durante todo el tiempo que asistas a la universidad para ayudar a disminuir los gastos totales de la universidad.
  • Compra libros usados o utiliza los de la biblioteca.
  • Camina, usa la bicicleta o el transporte público en lugar de conducir un auto, y así reducirás los gastos de gasolina y estacionamiento.
  • Aprovecha los descuentos para estudiantes en restaurantes, entradas para el cine o transporte.
  • Limita la cantidad de veces que sales a comer en restaurantes.

Paso 3: Establece un presupuesto.

Una vez que tengas una idea más acertada de cuánto te costará la universidad, establecer y ceñirse a un presupuesto real podrá ayudarte a vivir dentro de tus posibilidades. Una hoja de datos con tu flujo de efectivo podrá ayudarte a ver en qué estás gastando tu dinero. Si estás gastando menos de lo que recibes, estás en excelentes condiciones. Sin embargo, si tus gastos superan tus ingresos, sería conveniente analizar qué gastos podrías recortar.

Si recién estás comenzando a estudiar en la universidad, es posible que sea la primera vez que afrontes la responsabilidad de administrar tu presupuesto regular. Al contar con un plan para administrar tus gastos universitarios, podrás prepararte mejor para afrontar esta nueva responsabilidad.

 

Tomado de: https://www.wellsfargo.com/es/financial-education/college/how-much-college-costs/

¿Puedes comprar una vivienda si tienes deudas?

¿Puedes comprar una vivienda si tienes deudas?

Crédito General

Comprar una vivienda es una inversión importante, la cual involucra un gran esfuerzo financiero en el hogar, y aún más si tienes otras deudas de por medio. Sin embargo, las deudas no deben ser el obstáculo para conseguir tus metas financieras como tener tu casa propia, pero deben estar bien administradas y bajo control.

Te contamos lo que debes saber para comprar una vivienda si aún estás pagando otras deudas.

  • Asegúrate que tu situación financiera esté bajo control

Analiza cuáles son tus prioridades y si las tienes cubiertas. Si tienes un ingreso adicional y estás considerando adquirir una vivienda, prioriza primero el pago de deudas grandes y el ahorro. Por ejemplo, prioriza que hayas construido un fondo para emergencias para cubrir cualquier imprevisto y el pago de alguna deuda que represente un peso importante en tu presupuesto mensual. Crea un presupuesto para planificar tus gastos a futuro, comienza a administrar de mejor forma tus gastos y enfócate en ahorrar. No quiere decir que tengas que tener $0 en deudas, sino que comiences a liberarte de esos gastos o deudas que representan una carga financiera importante actualmente, para que estés en una mejor posición financiera antes de tomar la decisión.

  • Conoce bien tus deudas

Existen deudas malas y deudas buenas. Una deuda buena es considerada una inversión en tu futuro, como una deuda para tus estudios que te permitirá tener una mejor posición laboral a futuro. Una deuda mala, como una deuda de consumo para satisfacer un deseo que tuviste, tiene tasas de interés más altas y disminuye tu patrimonio sin construir nada de valor en el futuro. Por tanto, deberás dar prioridad al pago de este tipo de deudas primero.

Si aún con estas deudas estás pensando en comprar una vivienda, analiza con anterioridad el porcentaje de tus ingresos mensuales que estás destinando al pago de deudas, si es superior al 40% es mejor no hacerlo, prioriza la diminución de deudas. Podrían rechazarte el crédito hipotecario ya que tu nivel de deudas es muy alto.

  • Considera todos los gastos de ser dueño de una vivienda

Adicionalmente de contar con el dinero para el pago de la entrada, hipoteca y trámites legales, no olvides de los gastos en renovaciones, amoblar, impuestos, alícuotas, pago de servicios, etc. También pueden surgir gastos inesperados por algún imprevisto, es preferible tener un fondo de ahorro para cubrirlos, caso contrario tendrás que endeudarte más.

  • Pregúntate si realmente quieres comprarte una vivienda

Muchas personas ven a la compra de una vivienda como un paso estratégico – para dejar de pagar arriendo, para invertir, por la familia, porque otros amigos ya tienen su vivienda, etc. Cuando las emociones se involucran, podrías no tomar la mejor decisión. Sin embargo, no se trata de comprar una casa para sentirse más exitoso o por presión de amigos o familia.  Es muy importante que te encuentres en una posición financiera estable en la cual puedas realmente adquirir la vivienda sin ponerte en una situación crítica que puede perjudicarte a ti y a tu familia.

 

Fuente: www.learnvest.com

Estrategia para calcular cuánto puedes gastar en entretenimiento

Estrategia para calcular cuánto puedes gastar en entretenimiento

General Planificación y Presupuesto

Existen varias estrategias para realizar presupuestos, cada persona debe identificar qué estrategia funciona con su situación financiera personal. La siguiente estrategia ayuda a categorizar tus gastos, dar seguimiento y saber hasta cuánto podrás gastar semanalmente en diversión. A continuación, te explicamos cómo funciona:

  1. Categoriza tus gastos en cuatro grupos:
  • Gastos fijos: son los gastos mensuales que casi no fluctúan. Aquí puedes incluir tus gastos por arriendo, cuota de hipoteca, servicios básicos, gasto del teléfono celular, y algunas suscripciones que puedes tener al gimnasio o servicios por televisión (Netflix)
  • Metas financieras: estas son las cosas por las que estás ahorrando o estás tratando de pagarlas porque adquiriste un crédito para conseguirlas (entrada de una casa, vacaciones).
  • Gastos que no son mensuales: Son gastos que pagas por el año y no son mensuales. Por ejemplo, la matrícula del colegio o del auto, o los regalos de Navidad. Suma estos gastos y divídelos para 12, eso es lo que debes separar cada mes para poder cubrir estos gastos cuando lleguen.
  • Gastos flexibles: Esto incluye tus gastos mensuales en gasolina, entretenimiento, comida fuera de casa. Vamos a usar la estrategia para saber cuánto podrás destinar a este tipo de gastos cada semana.

 

  1. Calcula cuánto podrás gastar:
  • Comienza con tu ingreso mensual, resta tus gastos fijos, de metas financieras y los gastos anuales mensualizados. Lo que te quede será lo que podrás gastar en gastos flexibles. Divide este número para 4.3 (promedio de semanas en el mes) y eso es lo que podrás gastar cada semana sin ir más allá de tus posibilidades. Te damos un ejemplo:
  • Ingreso mensual: $2.000
  • Gastos fijos: $1.000
  • Contribución para conseguir metas financieras: $500
  • Mensualización gastos anuales: $200

Dinero disponible al mes para gastos flexibles: $2.000-$1000-$500-$200= $300

Lo que podrás gastar cada semana en entretenimiento: $300 /4.3 = $69.8

 

Si te das un tiempo al mes para realizar estos cálculos, será más fácil cumplir con tu presupuesto y tener mejores hábitos de gasto. Sé disciplinado y no gastes más allá de tus posibilidades.