El dinero de hoy es más valioso que el dinero de mañana

El dinero de hoy es más valioso que el dinero de mañana

General Planificación y Presupuesto

Autora: Lourdes Hernández

El dinero de hoy existe.

El dinero de mañana no existe porque el mañana es incierto.

Por eso, cuidar y hacer crecer el dinero de hoy es una seguridad para esa época incierta que es nuestro futuro. Lo que ahorras hoy te sirve para cumplir metas mañana.

Hoy podemos guardar, hoy podemos invertir. Nuestro dinero hoy tiene el potencial de ganar y crecer. Entonces también crece tu liderazgo y tu auto-respeto que son fundamentales para la prosperidad tuya y de tu familia.

El valor de tu dinero HOY:

Si compras una casa, verás que las cuotas al principio son altas pero luego van bajando por la inflación, hay un costo de oportunidad y seguramente tú y tu pareja van generando más ingresos.

Si compras un carro, éste se deprecia con los años y solo que sea una herramienta de trabajo, puedes decir que te conviene para tus finanzas.

Las vacaciones, la maestría, la jubilación son metas que traen importantes réditos en el futuro: reducir el estrés y tener más fuentes de ingreso.

El slogan de la Semana Global del Dinero en inglés es un verso: “Think before you follow, wise money tomorrow”, que en español podría sonar a: “No sigas al gasto ignorante, guarda mañana dinero inteligente”.

Para lograr esto:

  1. Tener un pensamiento crítico en el manejo del dinero para tomar buenas decisiones, especialmente en la era digital en que te “entran por los ojos”, con un click, demasiadas cosas y experiencias que no necesitas.
  2. Aprender más sobre finanzas personales y empresariales.
  3. Fijar el enfoque en tus metas, sin distracciones.
  4. Sentirte cada vez más fuerte porque no has caído en la tentación.
Tendencia vs Reflexión – Cómo evitar presiones sociales del momento y más en la era digital

Tendencia vs Reflexión – Cómo evitar presiones sociales del momento y más en la era digital

General Planificación y Presupuesto

Autora: Ana María Velasco

Hoy en día, normalizamos la idea de tenerlo todo. Es más, se ha convertido en una “necesidad” tener lo último en moda, tecnología, belleza y estilo de vida. Todo esto gracias a la era digital y las redes sociales que nos están influenciado a comprar todo. Estas nos hacen caer en las tendencias de moda (las cuales cambian cada vez con más frecuencia) y nos hacen sentir como si necesitamos tener eso de moda para encajar.

Si bien no hay nada de malo en comprarnos cosas que nos gustan y darnos ciertos gustos, el problema surge cuando gastamos todos nuestros ahorros, o incluso dinero que no tenemos, en productos que no necesitamos y que tienen una corta vida útil. En pocos meses, estos artículos dejan de estar de moda, dejan de gustarnos o, peor aún, resultan ser de baja calidad y se vuelven inservibles.

Reflexionar antes de comprar: Pensar en el valor a largo plazo

Cada vez que caemos en la trampa del consumo impulsivo, estamos sacrificando una oportunidad de mejorar nuestro futuro financiero. En lugar de dejarnos llevar por la presión de las tendencias, es clave preguntarnos:

  • ¿Realmente necesito esto o solo lo quiero porque está de moda?
  • ¿Este gasto me acerca o me aleja de mis metas financieras?
  • ¿Cuánto tiempo me costó ganar este dinero y cuánto tiempo me durará este producto?
  • ¿Cuántas veces voy a usar lo que estoy comprando, solamente una vez, una vez cada 2 meses, múltiples veces a la semana?

Alternativas para aprovechar mejor tu dinero

En lugar de gastar en tendencias, existen mejores formas de usar tu dinero que pueden traer beneficios a futuro:

  1. Ahorro para metas concretas: En vez de gastar en algo pasajero, puedes destinar ese dinero a un fondo para viajar, comprar una casa o incluso iniciar un negocio.
  2. Inversión en crecimiento personal: Cursos, libros, capacitaciones o experiencias que te aporten valor a largo plazo pueden ser una mejor inversión que un objeto de moda.
  3. Inversión financiera: Poner tu dinero en fondos de inversión, bonos o incluso bienes raíces puede ayudarte a generar ingresos en el futuro.
  4. Compras inteligentes: Si realmente deseas un artículo, busca alternativas de mejor calidad o que tengan un impacto duradero en tu vida.

Por ejemplo, en vez de comprar ese pantalón con brillos y patrones que está super de moda y lo venden barato por internet, invierte en un jean de calidad, de estilo clásico que te va a durar toda la vida.

Por eso es importante que hoy, antes de comprar y dejarnos influenciar por las tendencias y las redes sociales, paremos y reflexionemos si esa compra va a valer la pena, y si está alineada con tus metas futuras.

Guía para padres para abordar la presión social de los hijos

Guía para padres para abordar la presión social de los hijos

General

La presión social se define como el sentimiento de que uno debe hacer las mismas cosas que otras personas de su edad y grupo social para ser querido o respetado por ellos. Esto puede ser negativo o positivo.

La forma en que los adolescentes son presionados de manera negativa ha cambiado significativamente a lo largo de las décadas. En la era digital, el resultado de la presión social puede tener consecuencias duraderas.

• Los Efectos de las Redes Sociales en la presión social

Las redes sociales inducen la presión social a través de exhibiciones y refuerzos de comportamiento. Luego amplifica la deseabilidad social. Debido a que el cerebro adolescente está en desarrollo activo, es más probable que participen en comportamientos arriesgados de compras, inversiones, publicidad, que pueden haber observado en plataformas de redes sociales.

Cada acción en las redes sociales deja una huella digital sólida. Por ejemplo, el rechazo o los comentarios negativos recibidos por los compañeros pueden ser permanentes. Existe un temor legítimo de que años después, puedan ser juzgados por algo que hicieron o dijeron en línea. Es a través de estas acciones que se les presiona para que se ajusten a sus grupos de pares.

No solo los adolescentes son objeto de presión por parte de sus compañeros, sino que los influenciadores de las redes sociales también pueden empeorar esta presión de grupo. Las firmas de marketing apuntan a los adolescentes debido a lo fácilmente influenciables que son. Las decisiones ahora se ven afectadas principalmente por los influenciadores de las redes sociales. Las personas que comparten sus experiencias personales se han convertido en la técnica publicitaria más efectiva.

Los problemas surgen porque los adolescentes no pueden diferenciar entre opiniones comerciales y personales. Debido a que cada persona con un teléfono inteligente tiene una voz, esto a menudo conduce a comentarios odiosos y ciberacoso. Los adolescentes comienzan a sentir que no pueden cumplir con las expectativas sociales y no pueden enfrentar el rechazo. Como resultado, ceden a la presión social.
Existen muchos enfoques que los padres pueden adoptar para hablar sobre la presión social en las redes sociales. Idealmente, cualquier estrategia debería fomentar la comunicación abierta y brindar apoyo.

A continuación, se presenta una guía para los padres con información para ayudar a sus hijos y hablar con ellos sobre la presión de social.

– Se Accesible: Inicialmente, asegúrate de que sepan que pueden hablar contigo. Nunca desestimes ninguna conversación, escucha sus opiniones, responde a sus preguntas, comparte experiencias personales, evita dar sermones y siempre hazte disponible. Haciendo esto, te asegurarás de que sepan que pueden acudir a ti en cualquier momento y que eres la persona con la que pueden hablar.

– Anima A La Comunicación: Anímalos a cuestionar cualquier cosa que les parezca incorrecta. Los adolescentes a menudo no hablan sobre dilemas morales y pueden sucumbir a la presión social. Cuando los padres pueden animarlos a hablar sobre situaciones que les parecen incorrectas, se llegarán a soluciones para resolver o evitar el problema por completo.

– Presta Atención: Presta atención a los cambios de comportamiento y de ánimo. Los padres necesitan hablar regularmente con sus hijos y comprender qué tipo de contenido están consumiendo. Lo que ven en las redes sociales impacta directamente en su estado de ánimo, comportamiento y acciones. Hazles preguntas sobre el contenido y obtén una comprensión de por qué les gusta. Además, establece reglas y momentos sin pantallas en el hogar.

– Discute Las Consecuencias: La presión de grupo negativa conduce a consecuencias perjudiciales, tanto legal, emocional como financieramente. Los adolescentes que conocen las consecuencias de la presión de grupo tienen más probabilidades de evitar situaciones arriesgadas o de hablar sobre ellas antes de que suceda algo terrible.

• Cómo ayudarles a Enfrentar la Presión Social

Ayudar a los adolescentes a enfrentar la presión de grupo comienza con la educación y enseñándoles cómo usar las redes sociales de manera responsable. Considera lo siguiente:

– Enséñales sobre la autoestima y la asertividad.
– Enséñales sobre las prioridades.
– Ayúdalos a rodearse de las personas adecuadas.
– Desanima y desaprueba comportamientos que involucren acoso, chismes, difusión de rumores y comentarios odiosos.
– Discute sobre lo que es apropiado y seguro compartir en las redes sociales.
– Establece límites claros y limitaciones. Muéstreles cómo evitar que las redes sociales interfieran con el sueño, el estudio, las actividades extracurriculares, los deportes, las comidas y las tareas.
– Supervisa sus cuentas y házles saber que estás revisando sus feeds en redes sociales. Esto crea responsabilidad y desalienta comportamientos riesgosos.

Anímelos siempre a tener contacto cara a cara con amigos y compañeros. Esta forma de interacción social es fundamental y reducirá drásticamente su tiempo dedicado a las redes sociales.

Fuente: https://www.addicted.org/

El Trabajo del Futuro

El Trabajo del Futuro

General

Autora: Ana María Velasco

Cuando pensamos en el mundo laboral, nos imaginamos oficinas, jefes y horarios fijos. Pero, ¿qué pasa si miramos más allá? El trabajo del futuro no solo se trata de avances tecnológicos, sino de cambiar nuestra manera de pensar sobre lo que significa trabajar y cómo administramos nuestras finanzas personales.

El trabajo más allá del dinero

El modelo tradicional de trabajo se basa en la necesidad de generar ingresos. Pero con la llegada de la tecnológica, de nuevas necesidades colectivas y de los cambios socioculturales  podríamos ver un mundo donde trabajar sea más que una necesidad. Por eso, aprender a gestionar el dinero, diversificar ingresos y aprovechar inversiones es clave para una estabilidad financiera sin depender de un empleo tradicional.

Cada vez más personas están convirtiendo sus pasatiempos en fuentes de ingresos. Desde creadores de contenido y ‘gamers’ profesionales hasta artesanos y comunicadores, el concepto de ‘trabajar’ está evolucionando para incluir actividades que antes se consideraban solo entretenimiento. Gracias a la tecnología, las redes sociales y el comercio digital, emprender y generar ingresos haciendo lo que realmente nos apasiona es más accesible que nunca. Como resultado, vemos surgir nuevas empresas y modelos de negocio que nacen de la creatividad, la pasión y la innovación.

Esto nos lleva a una nueva perspectiva sobre el manejo del dinero: administrar ingresos irregulares, aprender sobre impuestos para trabajadores independientes y ahorrar estratégicamente. Si decidimos emprender, es importante saber gestionar nuestras ganancias, saber cuándo y en donde invertirlas, tener un fondo de emergencias, etc. Por ejemplo, un creador de contenido puede recibir pagos de manera inconsistente, lo que lo obliga a diseñar un presupuesto flexible que le permita mantener estabilidad económica. Este nuevo modelo de empleo es más incierto, flexible y desconocido, por eso es importante tener en mente nuestras habilidades financieras y la manera en la que nos relacionamos con el dinero.

Empresas flexibles

El mundo empresarial también está cambiando. Algunas organizaciones han implementado estructuras horizontales donde los empleados toman decisiones en conjunto. Otras han eliminado los horarios fijos, permitiendo a sus trabajadores gestionar su propio tiempo. Además, muchas empresas operan completamente en línea, lo que posibilita que sus colaboradores trabajen desde cualquier parte del mundo, en cualquier zona horaria..

Aunque este modelo de trabajo sea beneficioso para muchos también trae desafíos financieros. La flexibilidad laboral puede significar ingresos variables, lo que requiere una planificación financiera más sólida.  Por ejemplo, un trabajador remoto que recibe pagos en diferentes monedas debe estar atento a las tasas de cambio y posibles comisiones bancarias que afecten sus ingresos. Por eso, para quienes trabajan bajo este esquema, es clave aprender a administrar flujos de efectivo irregulares, crear presupuestos realistas y establecer metas financieras claras. Además, sin la seguridad de un salario fijo, contar con un fondo de emergencia y diversificar fuentes de ingresos se vuelve fundamental. En un mundo donde los contratos fijos están desapareciendo, la educación financiera es más necesaria que nunca.

El futuro podría redefinir lo que significa ‘éxito profesional’. Además de que el mundo está cambiando, el ámbito laboral está evolucionando, también nosotros los trabajadores. Cada vez más personas buscan equilibrio en sus vidas en lugar de una carrera agotadora. En este escenario, tener educación financiera se vuelve indispensable: aprender sobre inversiones, generar múltiples fuentes de ingresos y desarrollar hábitos financieros saludables permitirá alcanzar un éxito que no dependa exclusivamente de un empleo formal.

Pensar fuera de lo común en el mundo laboral no solo nos prepara para el futuro, sino que nos permite explorar nuevas maneras de vivir y prosperar económicamente.

Presupuesto objetivo, metas reales

Presupuesto objetivo, metas reales

General Planificación y Presupuesto

Autora: Lourdes Hernández

En febrero y marzo aterrizamos a la realidad y vemos que nuestro plan subjetivo y soñador de enero tiene que ser revisado.

Marcar prioridades: ¿vamos a viajar este año? ¿O adecuaremos la casa? ¿Compraremos más materia prima para el negocio? ¿O celebramos en grande el cumpleaños de nuestra hija de quince años?

Es momento de tomar las riendas de los planes trazados y de ajustar los presupuestos. Si es necesario hacer reparaciones en la casa, no debemos esperar más porque los daños se irán empeorando. Además, el malestar que genera una fuga de agua, un goteo permanente, un sanitario que ya no funciona, puede acabar con los nervios de los miembros de la familia.

La fiesta de quince años puede ser significativa pero ajustada en cuanto a gastos.

Generar más ingresos con cifra exacta

¿Tenemos espacio en la agenda para trabajar más, para producir más, para vender más? Quizás no tenemos ni un instante libre.

De acuerdo al tiempo en el que necesito el dinero, yo puedo:

  1. Hacer 10 acciones de dinero rápido: pongo la cifra exacta del dinero que necesito. Son US$1000. Me basta con vender sánduches o empanadas a mis familiares, amigos y colegas; dictar talleres; trabajar en Uber; transportar bicicletas en los parques y senderos; y así van surgiendo las ideas.
  2. Un autoempleo: ser freelance. Promocionar mi habilidad, ir armando mi cartera de clientes.
  3. Un negocio estructurado: empiezo con el autoempleo y luego fundo una empresa con estructura, un emprendimiento sólido.

Accionar es la clave, con determinación. No sabotearse, poner manos a la obra.

Proyección de ingresos: ¿cuánto espero ganar este año? El año anterior mis ingresos fueron de US$20.000. Es mejor ser conservador porque puede suceder que mis ventas bajen, que mis inquilinos se vayan, que deje de percibir el alquiler de dos o más meses, que trabaje menos horas -como pasa en diciembre- y gane menos dinero, que no haya bono, etcétera.

Si sube la carga de trabajo por algún proyecto nuevo, o porque soy contador-a y más clientes me buscan por la subida del IVA, por ejemplo, recibiré más ingresos.

Ese excedente debe ser cuidado: debe ir al ahorro o a las metas importantes de la familia.

Las adecuaciones de la casa pueden ser cubiertas con ese dinero extra.

Definir metas chicas, medianas y grandes:

Metas grandes que son la maestría, la casa, el retiro. Toma dos años o más para juntar el dinero.

Las medianas son caminos que nos llevan a las grandes o que no son tan grandes. Por ejemplo, un fondo de emergencias e imprevistos como puede ser el daño del vehículo, si nuestro perro enferma, la penalidad de un cambio de pasajes, el deducible del seguro, un robo, etc.

La mediana toma unos 6 meses en juntar el dinero.

Las metas chicas son un viaje por el interior del país, algo que te toma tres meses de ahorro. Las vacaciones familiares no son superficiales pues ese descanso evita que enfermemos de estrés.

¿Cuál es tu meta anual? La mediana: arreglar el baño, comprar una refrigeradora.

¿Cuál es el cronograma? Ahorro de enero a junio. La obra empieza en julio y se termina en agosto.

Programa tu año: hay meses donde los gastos son variables: los cumpleaños, el mantenimiento del carro, pago de impuestos, el reemplazo de algún empleado que toma vacaciones.

Una prioridad obligatoria de todos los meses es el ahorro. “Mi pago” es el 10% de mi ingreso que se deposita en una cuenta aparte al principio del mes.

Dime tu meta y te diré cuánto tiempo debes ahorrar y cómo:

Universidad de los hijos: 4 años

Jubilación: 10 años

Refrigeradora nueva: 6 meses

Vacaciones de verano en la playa:  3 meses

Vehículo o negocio propio: 2 años

¿Cómo ahorrar?

  1. El ahorro no es lo que sobra, es lo primero que te “pagas”. Guarda el 10% de tus ingresos cada mes.
  2. Practica el ahorro cumpliendo metas chicas. Si no lo planeamos no saldrá o saldrá muy caro. Planear juntos con la familia.
  3. Ten un día sin gastar.
  4. Sigue tu plan de ahorro pasito a pasito, si te cansas, ajústalo.
  5. Festeja la victoria de no haber gastado. Esa es la fuerza para continuar.

Apalancarnos en buenos hábitos

  1. Aprender tecnología para ahorrar tiempo.
  2. Hacer ejercicio. Comer sano. Nuestro cuerpo es nuestro principal motor, si se daña, cuesta caro y se termina el negocio.
  3. Ahorrar agua, apagar luces, no usar el carro.
  4. Meditar es un buen hábito contra el estrés.
  5. Vivir con austeridad. Nos aleja de nuestras metas el gastarnos la plata
  6. Llevar el presupuesto al dedillo.
Cuando el dinero sale por la puerta…

Cuando el dinero sale por la puerta…

General

Autora: Lourdes Hernández

En las finanzas en pareja no hay reglas, hay acuerdos – dice Valeria Arellano, experta en educación financiera.

Los solteros no entienden la conocida sentencia “Cuando el dinero sale por la puerta, el amor sale por la ventana”. Una persona que no tiene pareja sabe que si hay problemas económicos, su vida se complica. Solo la suya, aunque a sus padres y hermanos les de pena.

En la pareja, si hay escasez de dinero, el malestar y la preocupación llenan el ambiente de la casa y, en muchos casos, queda poco espacio para el amor.

No siempre estamos a tiempo, tal vez ya tenemos pareja y ya hubo sorpresas en el camino. De todas maneras, conviene reflexionar sobre lo siguiente:

Los acuerdos se cumplen, pero pueden cambiar: si habían quedado en que cada uno aporta el 50% para cubrir gastos, y por el nacimiento de los niños la mamá sale de su trabajo o reduce sus ingresos, el acuerdo se adapta a la nueva situación.

Hay el caso de una pareja, digamos Pedro y Julia, en que ella ya no pudo aportar su 50% y Pedro no suplió el faltante, más bien decidió comprar una camioneta. Ella tuvo que endeudarse para pagar gastos importantes del hogar.

Lejos de juzgar al esposo, debemos estar claros en que los acuerdos se ajustan en las nuevas etapas de vida.

Conócerse a sí mismos:

¿Qué significado tiene el dinero para mí?  Soy egoísta, gastador-a, soy despreocupado-a? ¿Qué haría si tendría mucho dinero? ¿Cumplo mis promesas?

Cuando hayas respondido estas preguntas, habla con tu pareja.

Entre los acuerdos hay que pensar: si uno de nosotros no tiene ingresos, cómo vamos a reaccionar. O si tenemos demasido, qué vamos a hacer.

Por ejemplo, muchos no sabemos lo difícil que es perder el trabajo y no sabemos cómo vamos a reaccionar.

En este caso y siempre es clave tener un fondo de imprevistos para que nunca falte el dinero para los gastos fijos de la casa.

No juzgar y ceder: un buen matrimonio es aquel dónde se puede ceder, hacer ajustes, que puedas hablar sin ser juzgado-a. Suena fácil y no lo es. A veces lo mejor es “ser sordo, ciego y mudo” para evitar las peleas innecesarias.

Hay que hacer el presupuesto juntos para conocer lo que se gasta cada mes, y más cuando se tiene niños. Cuánta deuda hay en las tarjetas, cuánto se va en la compra quincenal, cuánto en servicios básicos, en transporte, en el seguro del vehículo, estudios, etc.

Hay que decir la verdad así sea terrible: hay el caso del marido que pierde el trabajo y trata de que no se enteren en la casa. Él es quien mantiene la casa. Mientras busca trabajo, la esposa sigue gastando con el presupuesto anterior. Entonces el esposo cae en una depresión y tiene un ataque de pánico pues está sobreendeudado.

Si decía la verdad hubiera encontrado el apoyo de su esposa, ella reducía gastos, entre los dos vendían algo, superaban la brecha y resultaban más unidos que antes.

El amor se prueba en “las malas”, por eso hay que decir la verdad.

Involucrar a los hijos: si tienen ocho años, el lenguaje es sencillo: vamos a ahorrar para las vacaciones, o vamos a cuidar los zapatos; si los hijos son mayores, ya pueden ayudar. También para trazar metas: qué queremos nosotros, qué soñamos de aquí a cinco años, qué país queremos conocer, que sea una meta de los dos, los tres, los cuatro.

Pasar del yo al nosotros: a partir de la adolescencia empiezas a vivir para ti y el resto del mundo deja de importarte. Creces y eres individualista. Pero te casas y la actitud es la de compartir. El amor se demuestra con regalos al principio, pero despues es dividiendo las tareas de la casa, pagando a medias los gastos. Se va formando la cultura familiar.

Medios financieros: es importante que cada uno tenga su cuenta de ahorros. La tarjeta de crédito sí la pueden compartir.

Cada uno tiene su propio historial crediticio, por lo tanto cada uno es responsable de pagar sus deudas.

En resumen, en las buenas hay que sonreir, y en las malas, también.

 

Fuente: Valeria Arellano y Bertha Alicia

 

Conversaciones antes de combinar las finanzas durante el matrimonio

Conversaciones antes de combinar las finanzas durante el matrimonio

General

Planificar una boda es mucho más que elegir una fecha y reservar un lugar. Mientras tú y tu pareja se preparan para casarse, es natural pensar en cómo van a repartir su dinero después de darse el «sí».

La forma en que tú y tu cónyuge lo hagan depende de ustedes. Algunas parejas optan por combinar todos sus ingresos en cuentas conjuntas, mientras que otras se sienten más cómodas manteniendo un poco de autonomía. En cualquier caso, elaborar un plan es importante. De hecho, muchas parejas afirman que la compatibilidad financiera es más importante que compartir opiniones políticas, religión o aficiones.

Considera estas preguntas para iniciar conversaciones antes de decidir lo que funciona para ustedes como pareja.

  1. ¿Cómo les gusta presupuestar?

Puede que a ti te gusten las hojas de cálculo detalladas, mientras que tu pareja prefiere el uso de una aplicación. En otras palabras, puede que tu pareja y tú tengan estilos de gasto y presupuesto diferentes (los polos opuestos se atraen, ¿verdad?). Compartan las formas en que han gestionado individualmente su dinero hasta ahora y lo útil que ha sido para controlar sus gastos y ahorros. Si van a abrir cuentas conjuntas, decidan si hay algún método presupuestario que les vaya mejor a los dos.

Puede que uno de los miembros de la pareja prefiera liderar la elaboración del presupuesto, lo cual está muy bien si así lo acuerdan. Sólo asegúrate de que la otra persona está al tanto y participa por igual en las decisiones.

  1. ¿Qué objetivos financieros son importantes para ustedes?

Aparte de los gastos cotidianos, también querrás pensar en tus objetivos a corto y largo plazo. Eso incluye la planificación de la jubilación. Si cada uno tiene un fondo para el retiro, quizá deban ajustar sus aportaciones en función del tipo de jubilación que prevean juntos.

También es el momento de discutir y priorizar qué otras cosas son importantes para ustedes. Esto puede incluir desde el pago de deudas hasta las vacaciones de sus sueños o formar una familia. ¿Hay algún objetivo común para el que ambos estén ahorrando ahora y para el que quieran ahorrar en el futuro? Sus respuestas podrían inspirarles para mantener algunos objetivos separados mientras sigan trabajando conjuntamente en otros.

  1. ¿Con qué frecuencia deberían hablar de sus finanzas?

Hablar de dinero puede ayudarles a comprender los ingresos, las deudas, la salud crediticia y los hábitos monetarios del otro, que probablemente afectarán a su futuro financiero juntos. Pero hablar de dinero puede resultar difícil para algunas parejas. Es común que las parejas eviten hablar de temas financieros con su pareja.

Consejo: Las conversaciones sobre el dinero deben ser continuas, sobre todo a medida que cambie tu vida y tus objetivos. Decidan juntos con qué frecuencia conviene comprobar su salud financiera. Esto incluye los gastos diarios y los objetivos a largo plazo. También es útil fijar límites de gasto individuales. Se trata de la cantidad máxima que ambos se sienten cómodos gastando sin tener que informar a la otra persona. Es una medida sencilla que puede evitar sorpresas presupuestarias indeseadas y problemas financieras.

 

Fuente: Northwestern Mutual

Un vistazo a las tendencias 2025

Un vistazo a las tendencias 2025

General Planificación y Presupuesto

Autora: Lourdes Hernández

El año pasado hablábamos de la guerra y del calentamiento global, acompañado de incendios devastadores en varias partes del mundo. En Ecuador, vivimos la crisis energética, producto de la falta de lluvias y de un deficiente manejo en este tema por parte de los gobiernos. Los incendios fueron producto de una sequía de alrededor de cinco meses, ocasionando daños graves a la naturaleza y acercándose mucho a las poblaciones, inclusive a la zona comercial de Quito.

La respuesta inmediata de los ciudadanos ha sido reducir el consumo, ser conservadores en sus inversiones, abastecerse de energía con generadores a combustible o mixtos, con energía solar y, sobre todo, tratar de adaptarse a la nueva situación.

El 2025 empezó con lluvias y la consecuente normalización del suministro eléctrico. Desafortunadamente, volvió el hiper consumo mostrando que el ser humano, y sobre todo las industrias, se acomodan sin reflexionar al estilo de vida anterior.

El consumo tiene diferencias de acuerdo a la generación. Por ejemplo, los jóvenes de 12 a 27 años o generación Z, son nativos digitales, son autodidactas y tienen una creatividad directa para solucionar los problemas y satisfacer necesidades. Con menos empaques y adornos, buscan la simplicidad y lo “crudo” en cuanto a alimentación, vestimenta, decoración, colores, texturas.

Los millenials utilizan la creatividad para generar experiencias cosméticas, no siempre reales o naturales. La generación X utiliza una creatividad práctica para solucionar problemas, le es difícil pensar “fuera de la caja”.

La propuesta del 2025 es a apostar por la regeneración y la renovación, a todo nivel: de los bosques y naturaleza perdida, de la economía, de la persona. Hasta el horóscopo chino augura una “nueva piel” al ser este el año de la serpiente de madera.

Vivir la naturaleza, protegerla y regenerarla sigue cobrando fuerza. Los proyectos sociales, humanizantes, regenerativos tienen impulso y un mercado joven.

La idea de detener el mundo como sucedió hace cinco años con la pandemia, ya no convence. Queremos libertad de pensamiento y acción.

Hay una invitación general a la no confrontación, a hablar desde la esperanza y la bondad. Menos ego y más compasión. Privilegiar el encuentro y no “mi verdad” ni “mi razón”.

El año pasado más de 53% del mundo tuvo elecciones. El contexto democrático quedó muy débil en algunos países, con la consecuente migración e inestabilidad.

El 54% de los votantes son Millenials y Z, por lo cual, las campañas publicitarias y electorales se basan en el internet y en temas como cambio climático, diversidad, sostenibilidad, en forma creativa y disruptiva y sin tanto discurso del pasado.

Fuente: TMB Lab

Empleados con edad indeterminada

Empleados con edad indeterminada

General

Autora: Lourdes Hernández

Para las empresas tener colaboradores de más edad puede ser un problema o un beneficio. Es común pensar, sentir y aún experimentar que hay una edad tope para trabajar.

Según Gina Pell, de la Universidad de California en Berkeley, lo mejor es ser “perenne”. ¿Qué significa este término? Ser perenne es no tener una edad determinada, contar con la experiencia necesaria y estar al día con la tecnología.

No debe ser otra etiqueta sino en un marco de comportamiento. Es encontrar conexiones entre nosotros y el resto de gente. Tener curiosidad, deseo de aprender, de “pensar fuera de la caja”, hablar con otras personas para cargarse de su energía.

Empleados de todas las edades que viven en el tiempo presente, saben lo que pasa en el mundo y ofrecen a la empresa sus fortalezas, es lo óptimo en cuanto a Talento Humano.

En efecto, la creatividad de cada grupo generacional es diferente: millenials que buscan la experiencia adornada, los súper jóvenes Z que en cambio quieren todo natural, simple, casi efímero y los maduros X que son prácticos y ven la solución rápida. Unos a otros se complementan.

Aunque los equipos se formen de varias generaciones, es normal que en momentos libres se agrupen de acuerdo a sus temas de interés, que muchas veces coinciden con edades similares.

A continuación, cinco formas de tener un equipo de trabajo con colaboradores perennes:

  1. Abrirse a la colaboración de mentores y aliados de más experiencia/edad.
  2. Afinar el sistema de trabajo interno, sus procesos, cronogramas, pues allí está el principal obstáculo de los equipos. En efecto, un sistema deficiente perjudica a los buenos empleados, de cualquier edad.
  3. Reforzar los proceso de carrera, la capacitación, los recursos tecnológicos, las experiencias, para impulsar a los colaboradores.
  4. Reforzar las actividades de comunicación interna y la conversación entre áreas. Se puede solucionar el 80% de los problemas solo con hablar unos con otros.

Fuente: Michiko Wolcott, Gina Pell

 

Cómo hacer de tu 2025 un éxito monetario

Cómo hacer de tu 2025 un éxito monetario

General Planificación y Presupuesto

Autora: Ana María Velasco

Cuando pensamos en éxito financiero, lo primero que se nos viene a la mente es ganar mucho dinero. Sin embargo, el éxito monetario va mucho más allá de una cifra en la cuenta bancaria. En realidad, este se define por aquello que te hace sentir pleno y en control de tus finanzas.

El éxito es un concepto personal que varía de una persona a otra. Para algunos, puede ser la tranquilidad de no tener deudas; para otros, puede significar viajar, emprender o simplemente tener la capacidad de disfrutar el presente sin preocupaciones. Lo importante es que definas qué significa éxito para ti y trabajes hacia ello con intención.

Por eso, como primer paso para tomar el control de tus finanzas este 2025, te invito a definir qué significa el éxito financiero para ti. Sé muy honesto contigo mismo y ponte definiciones específicas. De esta manera, podrás tener claridad en tus metas para este año y sabrás qué es lo que tienes que hacer para ser financieramente exitoso.

Ahora hablemos de algunos ejemplos de éxitos financieros que puedes implementar este 2025.

  1. Ahorrar: la base del éxito financiero

El ahorro puede marcar tu 2025. Si para ti el éxito financiero significa tener una cierta cantidad de dinero ahorrada en el banco, el ahorro te ayudará a conseguirlo. Si para ti el éxito financiero significa estar preparado, el ahorro te permitirá estar listo para cualquier emergencia.

El ahorro no solo es una práctica financiera inteligente, sino también una herramienta para construir estabilidad y tranquilidad. Ya sea que ahorres para un viaje, un fondo de emergencia o simplemente para sentirte más seguro, cada dólar que guardes te acerca a tus metas. Recuerda que no importa la cantidad; lo importante es la constancia.

Un pequeño consejo para comenzar es establecer un objetivo de ahorro mensual que sea alcanzable. Usa herramientas como alcancías, cuentas de ahorro automáticas o aplicaciones financieras que te ayuden a mantenerte enfocado.

  1. Diferenciar entre necesidades y deseos

Una habilidad clave para alcanzar el éxito financiero es aprender a diferenciar entre lo que necesitas y lo que simplemente quieres. Este discernimiento no sólo mejora tus finanzas, sino que también te ayuda a ser más consciente de tus hábitos de consumo.

La regla de las 48 horas para compras importantes

Antes de hacer una compra significativa, espera 48 horas para asegurarte de que es algo que realmente necesitas o deseas. Esta práctica evita compras impulsivas.

  1. Diversificar tus ingresos

El éxito financiero también puede significar no depender de una única fuente de ingresos. Diversificar tus ingresos, ya sea a través de emprender, invertir o encontrar formas adicionales de generar dinero, puede ofrecerte mayor seguridad y flexibilidad.

Si tienes habilidades para la fotografía, por ejemplo, podrías ofrecer sesiones los fines de semana. Esto no solo generará ingresos adicionales, sino que también te permitirá explorar una pasión. Evalúa tus diferentes habilidades y pasatiempos. ¿Cómo podrías monetizarlos? Considera explorar plataformas de trabajo freelance o invertir en proyectos que generen ingresos pasivos.

Invertir en habilidades personales

En lugar de enfocarte solo en inversiones tradicionales, considera aprender nuevas habilidades que puedan aumentar tus ingresos a largo plazo, como un idioma, programación o habilidades manuales.

Aprovecha cursos gratuitos o de bajo costo en línea, como los ofrecidos por plataformas como Coursera o Khan Academy.

  1. Mejora tu relación con tus finanzas

Este año, tu éxito financiero puede ser algo tan simple pero profundo como mejorar la relación que tienes con tu dinero. Muchas veces, pensamos en el dinero como una carga: algo que se agota rápidamente, que genera estrés o incluso que nos limita. Pero, ¿y si cambiamos esa perspectiva? Comienza a ver el dinero como una herramienta poderosa que está ahí para ayudarte a construir la vida que deseas.

Por ejemplo, si te invade la culpa cada vez que gastas en algo que disfrutas, cambia esa narrativa creando un presupuesto donde haya un espacio dedicado exclusivamente para estos gustos. Este pequeño gesto puede transformar tu relación con el gasto, haciéndolo más consciente y placentero.

Recuerda que el dinero no es un fin en sí mismo, sino un medio. Tener una relación sana con tus finanzas no solo te dará estabilidad, sino también paz mental y confianza para enfrentar el futuro. Este puede ser el mayor éxito financiero de todos.

Practicar la gratitud financiera

Reconocer lo que ya tienes y sentir gratitud por ello puede ayudarte a cambiar tu relación con el dinero. Este enfoque reduce la presión por acumular más y te permite enfocarte en cómo utilizar tus recursos de manera efectiva.

Por ejemplo, cada mes, haz una lista de las cosas que tu dinero te permitió disfrutar, como experiencias, comodidades o seguridad. Esto puede ayudarte a valorar más lo que tienes.

Conclusión

Recuerda que el éxito financiero no es una meta estática, sino un camino que te acerca a una vida más plena y equilibrada. Define tu propia versión de éxito y trabaja hacia ella con intención y compromiso. Este 2025 puede ser tu año para alcanzar la estabilidad y la tranquilidad financiera que mereces.