Comprar con intención, no por impulso

Comprar con intención, no por impulso

General

Autora: Ana María Velasco

Llegando al final de noviembre se acercan los descuentos y el famoso Black Friday: promociones inigualables, vitrinas llenas de “ofertas imperdibles” y anuncios que buscan llamar tu atención a toda costa.

Cuando pensamos en Black Friday, pensamos en descuentos, compras excesivas y esa sensación de urgencia que nos dice que hay que comprar rápido porque todo se acaba. También aparece el consumismo y la presión por “aprovechar” cada oferta, aunque no la necesitemos.

Pero, al final del día, el Black Friday también puede ayudarnos a ahorrar dinero de verdad y convertirse en un aliado para nuestro bolsillo. Aquí hablaremos de cómo sacar el verdadero provecho de esta fecha sin caer en trampas.

 

Primer consejo: Sé realista con lo que realmente necesitas

  1. Antes del Black Friday, haz una lista de las cosas que quisieras comprar.
  2. Luego, divide esa lista entre necesidades, deseos y caprichos. Prioriza lo indispensable por encima de lo que solo quieres tener.
  3. Después, analiza tu presupuesto: pregúntate cuánto puedes gastar, cuántos ahorros tienes disponibles y cuánto de eso es sensato utilizar ahora.

Planificar con anticipación evita caer en el marketing emocional y te permite ver el Black Friday como una herramienta de ahorro, no como un empujón al gasto excesivo.

Segundo consejo: No te dejes engañar

El black friday funciona a través del sentido de la urgencia, nos apura a hacer compras impulsivas solamente porque estamos perdiéndonos una gran oferta, cuando en realidad no siempre estamos frente a una oferta real.

Muchas tiendas utilizan tácticas psicológicas de ventas como la urgencia, la escasez, o el “solo por hoy” y “últimas unidades” para convencernos de comprar cosas que no siempre necesitamos.

Por eso es importante no dejarse engañar. Recordemos que muchas tiendas suben precios semanas antes y los bajan para simular descuentos. Estos suelen verse así:

  • “Precio tachado” inflado
  • Promociones irreales (“–50%” sobre un precio inventado).
  • Paquetes de productos que parecen convenientes pero no lo son

¿Cómo aprovechar realmente el Black Friday?

Lo primero es comprar sólo lo que realmente necesitas y quieres, sin dejar que los caprichos te empujen a gastar dinero que no tenías previsto.

Luego, asegúrate de que no estás cayendo en una trampa de marketing: revisa el historial de precios, compáralos y verifica si el descuento es auténtico y si el producto estaba en tu lista.

Si decides comprar, procura invertir en productos que generen valor a largo plazo: electrodomésticos duraderos, tecnología necesaria, artículos de estudio o trabajo

Y, por último, evitar deudas innecesarias. Si vas a usar tarjeta, que sea a meses sin intereses solo si verdaderamente es indispensable.

 Black Friday como aliado, no como trampa

El Black Friday puede ser una oportunidad real para ahorrar, pero solo cuando compramos con intención. Recuerda: el mejor descuento es no gastar en lo que no necesitas. Aprovecha las ofertas con inteligencia, no con impulsividad, y convierte esta fecha en un apoyo para tus metas financieras, no en un obstáculo.

Presupuesto en varios planos: espiritual, intelectual o profesional, financiero y físico

Presupuesto en varios planos: espiritual, intelectual o profesional, financiero y físico

General Planificación y Presupuesto

Autora: Lourdes Hernández

 

Año tras año mejoramos, pues si nos quedamos estáticos, vamos para atrás.

Responde ¿En una palabra, cómo fue tu 2025?

Plano espiritual: Feliz. Confuso. Complicado.

Intelectual: Aprovechado, no aprovechado.

Financiero: Próspero. Limitado. Improvisado.

Físico: Exitoso. Desmotivado. Regular.

Con esta primera evaluación, revisemos como presupuestar el 2026.

 

Plano espiritual:

Somos seres integrales, no podemos pensar solo en diversión o en trabajo o dinero para el cumplimiento de nuestros sueños.

Necesitamos creatividad, conocimiento, constancia, también deseo de aventura, de contribución, fe, autoconfianza y mucho humor.

Revisa tu presupuesto afectivo: a quién he cuidado, a quien quiero, quién me ha llenado y me cuida. También quién me ha herido. Hacer ese inventario, agradecer y perdonar.

Este nuevo año abriré espacio en mi vida para una comunidad espiritual que tanto me hace falta. Puedo plantearme colaborar con mis padres ancianos. Motivarme para aprender a tejer, pintar, jugar pádel con mis hijos adolescentes para desarrollar la afectividad mutua.

Plano intelectual:

¿Cuáles son mis talentos?

Cuando ponemos a trabajar nuestros talentos, somos felices. De niños nos daba alegría terminar de pintar algo, y orgullosos lo regalábamos a nuestra mamá, papá, abuela…

El niño sabe cuál es su talento. El adulto se olvida. En cambio, sabe muy bien sus defectos y eso muchas veces lo bloquea.

Encuentra para qué eres bueno. Por ejemplo, para dar clases o para la tecnología. Con esa base, planifica, salen ideas y avanza poco a poco.

Trabaja en aquello que está bajo tu control.

¿Tengo “deudas” con mis sueños? Si es así, este año voy a “pagar”.

Plano financiero:

¿Cómo va tu año financieramente hablando? ¿Próspero, a pérdida, organizado, improvisado?

¿Con deudas, sin deudas y sin ahorros, con ahorros?

¿Cómo estabas hace un año y cómo estás ahora? (mejor, igual, peor)

¿Cuál fue tu mejor y peor mes y por qué?

¿Qué aprendiste de finanzas en el 2025?

¿Cómo quieres terminar el 2025, financieramente hablando?

¿Cuáles son tus fuentes de ingresos y cuánto ganas en cada una?

¿Quieres ganar más? ¿Cuánto? En términos reales.

¿Qué puedes hacer para lograrlo?

¿Qué pasaría si no lo consigues?

Si tengo ansiedad en gastar compulsivamente, algo falta en mi parte afectiva por eso la lleno con cosas materiales. Igual si vivo malhumorado.

Pregúntate, ¿si ganara 1000 dólares más, cubrirías todos mis gastos y tendría ahorros?

Desafortunadamente, creemos que con 1000 dólares más vamos a solucionar nuestra vida. Y cuando llegan esos ingresos, los gastos crecen al mismo tiempo y no ahorramos.

Si nos llegan los 1000 dólares adicionales, vamos a incluirlos en la columna de “nuevos ingresos”, mantendremos una estructura financiera ordenada y así, todo dinero adicional irá a inversión y ahorro.

Aquí el presupuesto financiero básico:

  • Ingresos
  • Ahorros
  • Gastos
  • Generosidad

Ingresos: todos los ingresos reales de la familia: salario, bonos, utilidades, rentas, intereses por ahorro.

Ahorros: los expertos recomiendan dividir lo que ahorramos según las metas.

  • Fondo de Emergencia: calcular mínimo 3 meses de gastos y no topar
  • Seguro de vida (si no lo tienes, contrátalo)
  • Seguro de gastos médicos (si no lo tienes, contrátalo)
  • Plan de ahorro para el retiro (empieza de a pocos, pero ten)
  • Meta de 6 meses (ejemplo: vacaciones)
  • Meta 1 año (ejemplo: entrada del carro)
  • Meta a 3 años (ejemplo: entrada casa)

Registro de gastos:

Todos los créditos (cuotas mensuales)

Alimentos, consumo

Casa

Transporte

Educación

Salud y belleza

Diversión o Disfrute, de lo que es bueno y nos hace felices.

Generosidad:

Presupuestar el rubro de donación o como queramos llamarlo: apoyo a un familiar, entrega del diezmo o ayuda a una institución benéfica, incluso las monedas que damos en la calle.

No puedo donar porque no tengo, dicen. Sin embargo, es conocida la hermosa frase: No doy porque tengo, sino que tengo porque doy.

 

La parte oscura del “viernes negro” y el “lunes cibernético”

La parte oscura del “viernes negro” y el “lunes cibernético”

General

Autora: Lourdes Hernández

¿Qué daño ecológico, económico y social provocan el Black Friday y el Cyber Monday?

El irrespeto a la naturaleza:

El hiper consumo de productos baratos, de baja calidad, de materiales que se deterioran rápido y que rápido se descartan, son un factor de mucho impacto para la naturaleza.

Cada año Black Friday genera un extra de 1.5 millones de toneladas de desechos solo en el Reino Unido. En toda Europa, se producen 1,2 millones de toneladas adicionales de CO2 en dicha semana.

Costo inútil al bolsillo:

Los consumidores de EE.UU. gastaron 11,3 millones de dólares por minuto entre las 10 am y las 2 pm del 29 de noviembre de 2024. Muchos de esos productos, al pasar 365 días todavía no se utilizan, más bien están en bodegas o arrumados en armarios empolvándose con etiquetas y empaques, mostrando cómo fue de inútil el gasto.

Mala fama a nivel social

El costo de Black Friday y el Lunes Cibernético se extiende lejos de nuestras billeteras y del planeta. Están cobrando mala fama a nivel social ya que impulsan la explotación de dependientes y de trabajadores, en especial de las cadenas de suministro, presionadas a tope y con poquísimo retorno.

 

¿Qué podemos hacer los consumidores?

Tenemos la habilidad de reducir, ralentizar y aún parar el sobre consumo, ya que el poder está en nosotros pues somos “el cliente”.

  1. Revisar con detenimiento si hay algo que realmente necesitamos y cuyo descuento nos puede beneficiar.
  2. No acercarse a los almacenes en esta época.
  3. Redireccionar nuestro gasto hacia marcas éticas, de calidad duradera, que no explota a sus empleados, que son independientes.
  4. Vistamos materiales naturales, hechos a la mano; y elijamos también ropa de segunda mano.
  5. Desarrollemos nuestro estilo personal, aquel que utiliza y reutiliza sus prendas y las repara si sufren un desperfecto.

 

Utilizar la imaginación para invertir en grande

Utilizar la imaginación para invertir en grande

Ahorro General

En el mundo de las finanzas, la imaginación no es solo una herramienta creativa, sino una estrategia poderosa. Mientras muchos se enfocan en competir dentro de los márgenes tradicionales del mercado, los verdaderos visionarios se atreven a crear nuevas rutas hacia la riqueza. Como bien dice la frase: “Crear es para visionarios, competir para normales”, y en el ámbito de la inversión, esta distinción puede marcar la diferencia entre el éxito extraordinario y el rendimiento promedio.

¿Qué significa invertir con imaginación?

Invertir con imaginación implica ver oportunidades donde otros ven riesgos, y apostar por ideas que aún no han sido validadas por el mercado tradicional. Es pensar en grande, más allá de los instrumentos financieros convencionales, y visualizar cómo una inversión puede transformarse en un fondo millonario.

Por ejemplo, los fondos de inversión permiten reunir capital de múltiples personas para invertir en activos diversos, reduciendo el riesgo y aumentando el potencial de rentabilidad. Esta estrategia, aunque común, puede ser potenciada con creatividad.

De ahorrador a inversionista visionario

Según TusFinanzas.ec, la inversión es el uso de tus ahorros en instrumentos o proyectos con el objetivo de obtener beneficios futuros. Pero para que esa inversión sea realmente transformadora, debe ir acompañada de análisis, estrategia y, sobre todo, visión.

Un inversionista visionario:

  • Diversifica sus inversiones para reducir riesgos.
  • Conoce su perfil de riesgo y adapta sus decisiones a sus objetivos personales.
  • Aprovecha instrumentos como fondos mutuos, acciones, bonos o bienes raíces, pero con un enfoque innovador.

Fondos millonarios: ¿utopía o posibilidad?

Invertir en un fondo millonario no significa necesariamente tener millones para empezar. De hecho, la bolsa de valores permite invertir sin un monto mínimo, lo que democratiza el acceso a grandes oportunidades. Lo importante es la estrategia y la visión a largo plazo.

Los fondos millonarios pueden surgir de:

  • Inversiones inmobiliarias inteligentes, como propiedades en zonas de alto crecimiento.
  • Participación en fondos de inversión diversificados, que buscan superar el rendimiento promedio del mercado.
  • Crowdfunding inmobiliario o empresarial, donde se une capital con otros inversionistas para proyectos de alto impacto.

La imaginación no es solo para artistas o soñadores. En el mundo financiero, es la chispa que enciende las grandes ideas de inversión. Mientras muchos compiten por rendimientos seguros, los visionarios crean nuevas formas de generar riqueza. Invertir en grande no es cuestión de suerte, sino de visión, estrategia y creatividad.

Así que la próxima vez que pienses en tu futuro financiero, recuerda: crear es para visionarios, competir para normales. ¿En cuál grupo quieres estar?

 

Guía para crear tu propio reto de ahorro

Guía para crear tu propio reto de ahorro

Ahorro General

Autora: Ana María Velasco

Se acerca el fin del año, y con él no solo llegan las festividades y vacaciones, sino también el cierre de este ciclo 2025.

Los últimos meses del año suelen ser los más caóticos: fiestas, reuniones, compras, viajes… todo se acumula. Y aunque son momentos para disfrutar, también pueden traer un estrés financiero que no solo nos afecta hoy, sino que también nos puede complicar el inicio del nuevo año.

A veces:

  • Nos endeudamos por salir de vacaciones en Año Nuevo.
  • Gastamos todos nuestros ahorros en regalos navideños.
  • Aumentamos nuestros consumos en comidas, salidas y celebraciones.

Por eso, te propongo comenzar un reto de ahorro, un pequeño desafío para los meses que quedan. Así podrás disfrutar sin culpa y empezar el próximo año con el pie derecho.

 

¿Qué es un reto de ahorro?

Es un desafío personal que nos impulsa a guardar dinero de forma constante y consciente, durante un tiempo determinado, para cumplir una meta financiera.

En este caso, el reto estará enfocado en el periodo que queda hasta finalizar el año.

 

¿Cómo crear tu propio reto de ahorro?

1.Analiza tus finanzas actuales

  • Ten claro cuánto ganas y, sobre todo, en qué gastas tu dinero.
  • Observa tus hábitos de consumo: ¿en qué se te va más el dinero?
    • Sé específico: si, por ejemplo, todas las semanas comes fuera de casa, anota cuánto gastas, en donde y la fecha
  • Esta información te ayudará a entender cómo manejas tus finanzas y dónde puedes comenzar a ahorrar.

2.  Define una meta clara

  • Cada persona tiene necesidades distintas, así que tu meta debe adaptarse a ti.
  • Para plantear, usa el método SMART, es decir que tu meta debe ser:
    • ESpecífica, Medible, Accionable, Relevante, Temporal (tiene una fecha límite).

3. Diseña tu plan de acción

  • Cuando ya tengas claro qué es lo que quieres lograr piensa en cómo lo vas a hacer. Lo importante de esto es que no tiene que ser difícil, tienes que elegir una meta que se sienta fácil, que no cambie drásticamente el rumbo de tu vida, porque entre más difícil sea, es menos probable que la cumplas.

Ejemplo:

Julia se dio cuenta de que uno de sus mayores gastos es el transporte. Por eso, se propuso reducir de $10 a $5 semanales en este rubro. Su plan hasta el fin de año es que en lugar de tomar taxi todos los días a la universidad, decidió hacerlo solo los lunes, miércoles y viernes. Los otros días la llevará una amiga o usará el autobús.

  • Esta meta es alcanzable y sostenible, ya que no cambia drásticamente su rutina, pero sí representa un ahorro real.

 

  1. Mira hacia el futuro: el reto como un premio

Completar este reto no sólo significa haber ahorrado dinero, sino también haber demostrado constancia, disciplina y compromiso contigo mismo.

Cuando finalice el año y veas el resultado, date un pequeño premio: no necesariamente gastar el ahorro, sino reconocer el logro. Puedes darte un gusto simbólico o usar una parte de lo ahorrado para invertir, crear un fondo de emergencia o planificar tus metas para el 2026.

El verdadero valor del reto no está solo en el dinero acumulado, sino en la mentalidad que construyes: una que te motiva a seguir creciendo, mejorando y tomando decisiones financieras más inteligentes.

Ejemplos de retos de ahorro que te puedes proponer este fin de año:

 

  1. El reto de las compras navideñas-

En diciembre, los regalos, decoraciones y cenas familiares suelen desbordar el presupuesto.

  • Reto: Reducir un 20% del gasto total navideño en comparación con el año pasado.
  • Cómo hacerlo:
    • Establece un presupuesto fijo para regalos y haz una lista antes de comprar.
    • Busca alternativas más significativas que costosas: regalos hechos a mano, intercambios familiares, o experiencias compartidas.
    • Aprovecha ofertas con cabeza: si algo no estaba en tu lista, probablemente no lo necesitas.
  1. El reto del viaje de fin de año

Muchas personas viajan durante las fiestas y terminan gastando más de lo planeado en transporte, hospedaje o comida.

  • Reto: Ahorrar $10 o $15 semanales desde ahora hasta fin de año para cubrir gastos del viaje.
  • Cómo hacerlo:
    • Guarda ese monto en una cuenta separada o en una alcancía digital.
    • Reduce pequeños gastos diarios (cafés, delivery, snacks) y transfiere ese dinero a tu fondo de viaje.
    • Planea con anticipación: comprar boletos o reservar hospedaje con tiempo puede significar grandes ahorros.
  1. El reto del “enero sin deudas

Enero suele ser un mes difícil porque gastamos de más en diciembre y empezamos el año ajustados.

  • Reto: Llegar al 1 de enero con al menos un fondo de emergencia equivalente al 10% de tu ingreso mensual.
  • Cómo hacerlo:
    • Aparta cada semana una pequeña cantidad fija, aunque sea mínima.
    • Evita gastos innecesarios durante los últimos fines de semana del año.
    • Si recibes aguinaldo o bono, reserva una parte (aunque sea el 15–20%) exclusivamente para ese fondo.

Aprovecha estos últimos meses del año para retarte, aprender y prepararte. Verás que empezarás el 2026 con más tranquilidad, más control y, por supuesto, más dinero en tu bolsillo.

¿Por qué ahorrar no es imposible?

¿Por qué ahorrar no es imposible?

Ahorro General

Autora: Ana María Velasco

Ahorrar no es imposible: es cuestión de enfoque

La principal razón por la que muchos creen que no pueden ahorrar es porque asocian el ahorro con “dejar de disfrutar”. Sin embargo, quienes lo logran entienden que ahorrar no significa privarse, sino organizarse para vivir mejor a largo plazo.

No nos damos cuenta, pero la mayor razón por la que gastamos demasiado y no ahorramos no es la falta de ingresos, sino la falta de organización.

 

La organización: la clave que marca la diferencia

Ahorrar no empieza con tener más dinero, sino con saber administrar lo que ya tienes. La organización financiera permite tomar control de los gastos, evitar compras innecesarias y dar dirección a cada peso que entra.

Las personas que logran ahorrar suelen:

  1. Registrar sus gastos.
  • Anotan o usan aplicaciones para saber exactamente en qué se va su dinero. Este simple hábito crea conciencia y evita el clásico “no sé en qué se me fue”.
  1. Planifican su presupuesto.
  • Separan sus ingresos en categorías: gastos fijos, diversión, imprevistos y ahorro. Tener un plan escrito evita improvisar y gastar por impulso.
  1. Anticipan sus pagos.
  • Pagan a tiempo servicios o deudas para evitar recargos y estrés financiero.
  1. Establecen prioridades.
  • Saben diferenciar entre lo urgente, lo necesario y lo deseable. De esta forma, su dinero trabaja a su favor.
  1. Son estratégicos en su consumo.
  • Comparan precios, aprovechan descuentos y priorizan experiencias o productos que realmente aportan valor
  1. Valoran su bienestar financiero
  • Entienden que tener control sobre su dinero les da libertad, tranquilidad y oportunidades para el futuro.

 

Una buena organización no solo mejora las finanzas, sino que también reduce la ansiedad y da una sensación de control. Al tener claridad sobre sus ingresos y gastos, el ahorro deja de parecer una carga y se convierte en un hábito natural.

 

El ahorro empieza con pequeños pasos

Ahorrar no se logra de un día para otro, sino con constancia y pequeñas acciones diarias:

  • Controlar los gastos impulsivos.
  • Poner metas realistas y alcanzables.
  • Cambiar la mentalidad de “gastar primero y ahorrar lo que sobra” por “ahorrar primero y gastar lo necesario”.

Muchas personas que antes creían que no podían ahorrar descubrieron que bastaba con pequeños ajustes: cocinar más en casa, reducir compras impulsivas o fijar metas semanales.

 

El cambio de mentalidad: del “no puedo” al “sí puedo”

El mayor obstáculo no es el dinero, sino la mentalidad. Ahorrar deja de ser imposible cuando lo ves como una herramienta para lograr tus objetivos personales y no como un castigo.

Por ejemplo, cada vez que decido no comprar ese café o cocinar en casa en lugar de salir a comer, cambio el pensamiento de “lo hago porque debo ahorrar” por “lo hago porque quiero alcanzar mi meta: ese viaje de verano o mi nueva computadora”.

De esa manera, los “sacrificios” se vuelven más ligeros y con propósito.

En conclusión, ahorrar no es cuestión de suerte, sino de mentalidad y organización. Cuando entiendes que cada decisión financiera te acerca o te aleja de tus metas, el ahorro deja de ser una carga y se convierte en una herramienta poderosa para construir el futuro que deseas

¡Lo puedo lograr! Micro ahorro, pre-ahorro y ahorro de ingresos extras

¡Lo puedo lograr! Micro ahorro, pre-ahorro y ahorro de ingresos extras

Ahorro General

Autora: Lourdes Hernández

El Pre-Ahorro es una de las reglas de la libertad financiera. En cuanto llegan tus ingresos, salarios y ventas, guarda el 10%. Como si fuera tu primer gasto o tu primer pago.

Sin embargo una de las Leyes de Parkinson, en la parte referente al ahorro, nos bloquea. Dice: “Los gastos aumentan hasta cubrir todos los ingresos”.

Decimos “si ganara $500 más, todos mis problemas estarían solucionados” y llega el aumento de sueldo y vuelves a gastar todo y a seguir en problemas.

El 70% de los ecuatorianos gasta todo su sueldo la primera semana de recibido. Nos apuramos en gastar en vez de disfrutar revisando periódicamente los ahorros y ver que siguen creciendo.

¡Es una ley que hay que romper!

¿Cómo lograrlo?

Ganarle a la mente y a los hábitos y poner como primer gasto, tu ahorro. Así la mente cree que ya no hay dinero y para de gastar… mientras el dinero está bien guardado.

Empiezas así:

  • Mi pago: $$, depositado en la cuenta especial de ahorros. Pagado.
  • Arriendo o condominio: $$. Pagado.
  • Tarjeta de crédito: $$$. Pagado.
  • Plan de celular: $$. Pagado
  • Y todos los demás rubros.

Microahorro: es un hábito sencillo de recorte. Una semana no gastar en el capuchino; no pagar la peluquería; caminar en vez de tomar taxi.  Ese micro ahorro se guarda en una alcancía. Apagar las luces que no se necesitan, comprar lo justo de alimentos para evitar el desperdicio, cerrar la llave de agua, etc.

Ahorro: es guardar todo o parte de los ingresos extras como sobresueldos, bonos, subidas de sueldo. Según el mismo estudio, el 38% de ecuatorianos ahorra y si llega un ingreso extra, solo el 36% lo ahorra y el 32% lo usa para pagar deudas.

 

Seamos parte de ese 36% y guardemos el extra que nos llega.

Resumen de libertad financiera:

  1. No es tener una vida de lujos, sino tiempo libre para hacer lo que te apetezca
  2. Vivir por debajo de tus posibilidades
  3. Pre-ahorrar el 10% de tus ingresos
  4. Ahorrar tus subidas de sueldo o bonos
  5. No endeudarse (excepto para cosas grandes con retorno)
  6. Generar ingresos recurrentes

 

Fuente: Mago More, @invertiresvivir,

Estrategia para ahorrar para diciembre

Estrategia para ahorrar para diciembre

Ahorro General

Autora: Lourdes Hernández

¿Cuál es la mejor estrategia para ahorrar desde hoy para cubrir gastos de diciembre, como cenas, regalos y viajes?

Es ponerse una meta: llegaré al 2 enero con un remanente de los ahorros que decidí construir desde hoy. Es un compromiso conmigo mismo.

Y ese ahorro, ¿en qué lo voy a gastar? En una lista sumamente detallada para no perderme. Y desde hoy reviso costos de regalos, costos de compras y reservas de viaje. Puedo ir separando desde ya un juguete especial antes de que se agote; si tengo tarjeta pongo la compra a tres meses porque en diciembre o enero podré pagar ese crédito con mis ahorros.

Normalmente, los expertos recomiendan ahorrar cada mes el 10% de los ingresos. El compromiso de hoy implica guardar un 2% extra, o más, con el enfoque en mi meta.

¿Dónde guardo ese dinero? ¿Cuentas de ahorro, fondos, sobres físicos, aplicaciones?

El método que vale es el que no lo tienes cerca ni es fácil sacar. Una cuenta de ahorros adicional a la del consumo diario es lo mejor.

Hay de “ahorro programado”, “rentahorro”, etc.

Y si me falta el dinero, ¿es recomendable endeudarme?

No es recomendable endeudarse en diciembre. Se puede utilizar el sobresueldo (décimo tercero) o el bono, pero lo mejor es el ahorro que se guardó desde hoy. Para regalos, cena de Nochebuena, cena de Fin de Año, para el viaje de fin de año (revisa el Reto de Ahorro para un Fin de Año Increíble)

Si eres emprendedor ten listos los productos para vender en noviembre y diciembre. Anticiparse. No sacar a vender a última hora.

¿Qué errores financieros cometemos en esta época?

El primer error, no ser persistentes en este compromiso de “Llegar al 2 enero con un remanente de los ahorros que decidí construir desde hoy”, con la planificación y el presupuesto.

Segundo error: llegar a Navidad sin regalos y comprar cualquier cosa innecesaria, no adecuada a su destinatario, acabar gastando demasiado, u olvidar regalos.

Tercero: Confundir la fiesta de Navidad -que es para compartir con familia y amigos- con una fiesta de gasto excesivo.

Cuarto: Quedarse sin salir en vacaciones o mucho peor: ir sin reservaciones y pasar muy malos momentos.

La consecuencia de estos errores es sobreendeudarse.

Austeridad: un nuevo estilo de vida en tus finanzas personales

Austeridad: un nuevo estilo de vida en tus finanzas personales

Ahorro General

La austeridad como estilo de vida para las finanzas personales implica moderar el gasto, simplificar el consumo y priorizar las necesidades para ahorrar, pagar deudas y alcanzar metas financieras. Además, se trata de un enfoque que te permite gestionar tu dinero sin caer en los excesos.

Uno de los beneficios más notables que te aporta esta práctica es la reducción del estrés y ansiedad financiera. Al reducir los compromisos económicos, tener menos deudas y mayor control sobre los gastos, generas una sensación de estabilidad. Creas un sistema financiero propio predecible y poco susceptible a imprevistos, algo que disminuye la ansiedad y que te permite decidir sin una presión constante.

¿Cómo administrar tus finanzas con austeridad?

  1. Prioriza los gastos importantes. Para conseguirlo, identifica cuáles son tus necesidades esenciales, como son vivienda, alimentación, transporte, salud y educación. Esto te permite diseñar un presupuesto claro para cada categoría y asegurarte de que lo básico esté cubierto sin descontrolar el gasto o generar ansiedad.
  1. Elimina o reduce lo superfluo, sin privarte de lo que te gusta. Debes apostar por ser selectivo y consciente. Pregúntate si cada gasto aporta valor duradero o responde a un mero impulso. Piensa en esas suscripciones que no usas, las compras emocionales que realizas o los aparatos que reemplazas sin necesidad. Todos estos son buenos ejemplos de áreas donde puedes efectuar ajustes sin perder calidad de vida.
  1. Construye un sistema financiero claro y ordenado. Esto implica que diseñes una estructura sencilla, con cuentas diferenciadas, automatización de los pagos importantes y definición de metas financieras mensuales o anuales.
  1. Aliena tus decisiones económicas con tus valores personales. ¿Estás gastando en cosas que realmente te importan? ¿Tus inversiones reflejan tu visión de futuro? Gestionar el dinero de forma minimalista es usarlo con intención para evitar la dispersión y favorecer una economía personal coherente y sostenible.

 

Al adoptar la austeridad financiera disminuyes el estrés y la ansiedad relacionadas con el dinero. Lo consigues al tener una visión clara de tus ingresos, gastos y objetivos, lo que reduce la incertidumbre y el descontrol económico. Como prescindes de compromisos financieros innecesarios, liberas una parte significativa del presupuesto mensual, algo que aumenta la sensación de seguridad y estabilidad financiera.

 

Historial crediticio para jóvenes: cómo construirlo

Historial crediticio para jóvenes: cómo construirlo

Crédito General

Cuando pensamos en historial crediticio, solemos imaginar adultos con hipotecas, tarjetas de crédito o préstamos grandes. Pero lo cierto es que ese historial puede empezar a construirse mucho antes de lo que te imaginas.

Tu comportamiento financiero desde los primeros pagos, servicios contratados o solicitudes de productos a crédito comienza a dejar una huella en tu historial. Y esa huella puede abrirte o cerrarte puertas.

Te explicamos cómo puedes comenzar a construir, y cuidar, tu historial crediticio, incluso si apenas estás entrando al mundo financiero.

¿Qué es el historial crediticio?

El historial crediticio es el registro del comportamiento que has tenido con tus obligaciones financieras: si cumples con los pagos, si te atrasas, si has incumplido algún acuerdo o si simplemente no has interactuado con productos financieros aún.

Cada vez que contratas un plan de celular, compras algo a cuotas o solicitas un crédito —por más pequeño que sea— estás dejando un rastro en tu historial. Este registro lo compilan los burós de crédito y es consultado por bancos, cooperativas, y otras instituciones cuando solicitas un crédito.

Conoce su importancia…

Muchos jóvenes creen que el historial solo importa cuando piensan en créditos grandes. Pero lo cierto es que tener (o no tener) historial afecta tu posibilidad de acceder a un crédito. Un historial positivo puede significar acceso rápido, mejores tasas, menos requisitos. Uno negativo o inexistente puede traducirse en rechazos o condiciones desfavorables.

¿Cómo comenzar a construir tu historial crediticio?

Puedes comenzar con productos sencillos, siempre y cuando cumplas con los pagos a tiempo. Un crédito educativo responsable, un servicio financiado que se paga puntualmente o un crédito diferido de algún producto que has comprado.

Presta mucha atención cómo manejas tu crédito…

Retrasarte en los pagos, ignorar notificaciones de cobro, dejar una deuda sin cancelar o solicitar múltiples créditos en poco tiempo son comportamientos que generan alerta en los burós de crédito. Aunque parezcan pequeños descuidos, tienen consecuencias que pueden durar años.

Recuerda..

Tu historial es como una reputación financiera (y ya la estás construyendo). Aunque no lo veas, tus decisiones financieras ya están hablando por ti. Y así como joven cuidas tu reputación en redes o en el trabajo, deberías también cuidar tu reputación ante el sistema financiero.