Estrategia para ahorrar para diciembre

Estrategia para ahorrar para diciembre

Ahorro General

Autora: Lourdes Hernández

¿Cuál es la mejor estrategia para ahorrar desde hoy para cubrir gastos de diciembre, como cenas, regalos y viajes?

Es ponerse una meta: llegaré al 2 enero con un remanente de los ahorros que decidí construir desde hoy. Es un compromiso conmigo mismo.

Y ese ahorro, ¿en qué lo voy a gastar? En una lista sumamente detallada para no perderme. Y desde hoy reviso costos de regalos, costos de compras y reservas de viaje. Puedo ir separando desde ya un juguete especial antes de que se agote; si tengo tarjeta pongo la compra a tres meses porque en diciembre o enero podré pagar ese crédito con mis ahorros.

Normalmente, los expertos recomiendan ahorrar cada mes el 10% de los ingresos. El compromiso de hoy implica guardar un 2% extra, o más, con el enfoque en mi meta.

¿Dónde guardo ese dinero? ¿Cuentas de ahorro, fondos, sobres físicos, aplicaciones?

El método que vale es el que no lo tienes cerca ni es fácil sacar. Una cuenta de ahorros adicional a la del consumo diario es lo mejor.

Hay de “ahorro programado”, “rentahorro”, etc.

Y si me falta el dinero, ¿es recomendable endeudarme?

No es recomendable endeudarse en diciembre. Se puede utilizar el sobresueldo (décimo tercero) o el bono, pero lo mejor es el ahorro que se guardó desde hoy. Para regalos, cena de Nochebuena, cena de Fin de Año, para el viaje de fin de año (revisa el Reto de Ahorro para un Fin de Año Increíble)

Si eres emprendedor ten listos los productos para vender en noviembre y diciembre. Anticiparse. No sacar a vender a última hora.

¿Qué errores financieros cometemos en esta época?

El primer error, no ser persistentes en este compromiso de “Llegar al 2 enero con un remanente de los ahorros que decidí construir desde hoy”, con la planificación y el presupuesto.

Segundo error: llegar a Navidad sin regalos y comprar cualquier cosa innecesaria, no adecuada a su destinatario, acabar gastando demasiado, u olvidar regalos.

Tercero: Confundir la fiesta de Navidad -que es para compartir con familia y amigos- con una fiesta de gasto excesivo.

Cuarto: Quedarse sin salir en vacaciones o mucho peor: ir sin reservaciones y pasar muy malos momentos.

La consecuencia de estos errores es sobreendeudarse.

Austeridad: un nuevo estilo de vida en tus finanzas personales

Austeridad: un nuevo estilo de vida en tus finanzas personales

Ahorro General

La austeridad como estilo de vida para las finanzas personales implica moderar el gasto, simplificar el consumo y priorizar las necesidades para ahorrar, pagar deudas y alcanzar metas financieras. Además, se trata de un enfoque que te permite gestionar tu dinero sin caer en los excesos.

Uno de los beneficios más notables que te aporta esta práctica es la reducción del estrés y ansiedad financiera. Al reducir los compromisos económicos, tener menos deudas y mayor control sobre los gastos, generas una sensación de estabilidad. Creas un sistema financiero propio predecible y poco susceptible a imprevistos, algo que disminuye la ansiedad y que te permite decidir sin una presión constante.

¿Cómo administrar tus finanzas con austeridad?

  1. Prioriza los gastos importantes. Para conseguirlo, identifica cuáles son tus necesidades esenciales, como son vivienda, alimentación, transporte, salud y educación. Esto te permite diseñar un presupuesto claro para cada categoría y asegurarte de que lo básico esté cubierto sin descontrolar el gasto o generar ansiedad.
  1. Elimina o reduce lo superfluo, sin privarte de lo que te gusta. Debes apostar por ser selectivo y consciente. Pregúntate si cada gasto aporta valor duradero o responde a un mero impulso. Piensa en esas suscripciones que no usas, las compras emocionales que realizas o los aparatos que reemplazas sin necesidad. Todos estos son buenos ejemplos de áreas donde puedes efectuar ajustes sin perder calidad de vida.
  1. Construye un sistema financiero claro y ordenado. Esto implica que diseñes una estructura sencilla, con cuentas diferenciadas, automatización de los pagos importantes y definición de metas financieras mensuales o anuales.
  1. Aliena tus decisiones económicas con tus valores personales. ¿Estás gastando en cosas que realmente te importan? ¿Tus inversiones reflejan tu visión de futuro? Gestionar el dinero de forma minimalista es usarlo con intención para evitar la dispersión y favorecer una economía personal coherente y sostenible.

 

Al adoptar la austeridad financiera disminuyes el estrés y la ansiedad relacionadas con el dinero. Lo consigues al tener una visión clara de tus ingresos, gastos y objetivos, lo que reduce la incertidumbre y el descontrol económico. Como prescindes de compromisos financieros innecesarios, liberas una parte significativa del presupuesto mensual, algo que aumenta la sensación de seguridad y estabilidad financiera.

 

Historial crediticio para jóvenes: cómo construirlo

Historial crediticio para jóvenes: cómo construirlo

Crédito General

Cuando pensamos en historial crediticio, solemos imaginar adultos con hipotecas, tarjetas de crédito o préstamos grandes. Pero lo cierto es que ese historial puede empezar a construirse mucho antes de lo que te imaginas.

Tu comportamiento financiero desde los primeros pagos, servicios contratados o solicitudes de productos a crédito comienza a dejar una huella en tu historial. Y esa huella puede abrirte o cerrarte puertas.

Te explicamos cómo puedes comenzar a construir, y cuidar, tu historial crediticio, incluso si apenas estás entrando al mundo financiero.

¿Qué es el historial crediticio?

El historial crediticio es el registro del comportamiento que has tenido con tus obligaciones financieras: si cumples con los pagos, si te atrasas, si has incumplido algún acuerdo o si simplemente no has interactuado con productos financieros aún.

Cada vez que contratas un plan de celular, compras algo a cuotas o solicitas un crédito —por más pequeño que sea— estás dejando un rastro en tu historial. Este registro lo compilan los burós de crédito y es consultado por bancos, cooperativas, y otras instituciones cuando solicitas un crédito.

Conoce su importancia…

Muchos jóvenes creen que el historial solo importa cuando piensan en créditos grandes. Pero lo cierto es que tener (o no tener) historial afecta tu posibilidad de acceder a un crédito. Un historial positivo puede significar acceso rápido, mejores tasas, menos requisitos. Uno negativo o inexistente puede traducirse en rechazos o condiciones desfavorables.

¿Cómo comenzar a construir tu historial crediticio?

Puedes comenzar con productos sencillos, siempre y cuando cumplas con los pagos a tiempo. Un crédito educativo responsable, un servicio financiado que se paga puntualmente o un crédito diferido de algún producto que has comprado.

Presta mucha atención cómo manejas tu crédito…

Retrasarte en los pagos, ignorar notificaciones de cobro, dejar una deuda sin cancelar o solicitar múltiples créditos en poco tiempo son comportamientos que generan alerta en los burós de crédito. Aunque parezcan pequeños descuidos, tienen consecuencias que pueden durar años.

Recuerda..

Tu historial es como una reputación financiera (y ya la estás construyendo). Aunque no lo veas, tus decisiones financieras ya están hablando por ti. Y así como joven cuidas tu reputación en redes o en el trabajo, deberías también cuidar tu reputación ante el sistema financiero.

Caso de emprendimiento exitoso

Caso de emprendimiento exitoso

Emprendimiento General

Autora: Alejandra Andrade

De $700 a una Empresa Millonaria: El Caso de Carlos Andrés Yépez

Carlos Andrés Yépez, un joven quiteño de apenas 19 años, es hoy uno de los referentes del emprendimiento juvenil en Ecuador. Su historia es un ejemplo inspirador de cómo la pasión, la disciplina y el acceso a crédito pueden convertir una idea modesta en un negocio de alto impacto.

Carlos comenzó su emprendimiento a los 16 años con un capital inicial de $700 dólares, que había ahorrado durante sus estudios. Con ese dinero compró una impresora básica y empezó a ofrecer servicios de impresión de documentos, diseño de tarjetas personales y publicidad impresa sencilla desde su habitación.

Su clientela inicial estaba compuesta por estudiantes, pequeños negocios y vecinos del barrio. Todo lo gestionaba personalmente, utilizando canales como WhatsApp y redes sociales para promocionar sus servicios.

Al ver el potencial de su negocio, Carlos decidió solicitar un crédito en una entidad financiera local, lo que le permitió adquirir maquinaria profesional, contratar personal y abrir una oficina. Este paso fue clave para escalar su emprendimiento.

Gracias a programas como Crédito Joven Emprende de BanEcuador, que ofrece hasta $10.000 con tasas accesibles y requisitos adaptados a jóvenes emprendedores, Carlos pudo formalizar su empresa y expandir sus operaciones.

Hoy, la empresa de Carlos ofrece una amplia gama de servicios que van mucho más allá de la impresión básica:

  • Logotipos corporativos
  • Identidad visual completa
  • Piezas publicitarias para redes sociales
  • Diseño editorial (revistas, catálogos)
  • Tarjetas de presentación premium
  • Flyers, afiches y gigantografías
  • Material POP (pendones, vinilos, stickers)
  • Impresión láser y offset
  • Diseño de páginas web
  • Branding digital
  • Gestión de redes sociales
  • Talleres para jóvenes emprendedores
  • Asesoría en diseño gráfico y marketing visual

Carlos Andrés Yépez ha logrado posicionar su empresa como una de las más prometedoras en el sector del diseño gráfico e impresión en Ecuador. Con más de 500 clientes en todo el país, su emprendimiento genera ingresos anuales superiores al millón de dólares y ha contribuido a la creación de empleo directo e indirecto. Además, su participación en eventos de formación y mentoría juvenil lo ha convertido en un modelo a seguir para otros jóvenes emprendedores, demostrando que, con visión, esfuerzo y acceso a crédito, es posible alcanzar el éxito empresarial desde temprana edad.

Referencias

Jóvenes emprendedores ecuatorianos | Emprender Fácil

Diseño Gráfico Quito – Imprenta Quito La Mejor. Diseño Gráfico, Publicidad, Impresión y más servicios promocionales en Quito, Ecuador

Agencia Diseño gráfico y Servicios Impresión PÁGINAS WEB ECUADOR

Prendho incuba 31 nuevos emprendimientos en Ecuador | Ekosnegocios

Pasos para crear un emprendimiento exitoso

Pasos para crear un emprendimiento exitoso

Emprendimiento General

Autora: Ana María Velasco

Muchos tenemos la cabeza llena de ideas de negocio. Nos emociona imaginar los diferentes emprendimientos que podríamos iniciar. El sueño de tener nuestra propia cafetería o de compartir nuestro arte con el mundo sigue más presente que nunca.

Sin embargo, la mayoría de las veces estas ideas se quedan en eso: sueños, planes y anhelos. Son pocas las ocasiones en que nos atrevemos a dar el salto y emprender de verdad en algo que nos apasiona.

¿Por qué? Muchas veces es por miedo. Pensamos que es demasiado complicado, que nos va a consumir todo el tiempo o que simplemente es un sueño imposible.

Pero, ¿qué pasaría si te dijera que emprender no es tan difícil como parece? ¿Que el negocio de tus sueños está más cerca de lo que imaginas y que lo único que te detiene es el miedo?

Por eso quiero compartirte unos pasos simples, pero muy efectivos, para que te animes a emprender. Para que pongas en marcha esos sueños y descubras que sacar tu negocio adelante es más fácil de lo que piensas.

Paso 1: Identifica un problema real y valídalo

Lo primero es encontrar un problema que quieras resolver y asegurarte de que realmente existe un mercado para tu idea.

Por ejemplo, si tu pasión es hacer pizza y sueñas con abrir una pizzería, piensa: ¿qué necesidad vas a cubrir? Tal vez en tu ciudad no hay suficientes pizzerías, o quizás solo existen cadenas rápidas y tú quieres ofrecer una opción distinta, con masa fina y recetas especiales.

La clave está en no enamorarse solo de la idea, sino en validarla. Pregúntate:

  • ¿Hay gente interesada en lo que ofreces?
  • ¿Tienes acceso a los recursos e ingredientes que necesitas?
  • ¿Es viable montar tu negocio en la ciudad donde vives?

Soñar es importante, pero asegurarse de que hay un problema real que resolver es lo que da fuerza al emprendimiento.

Paso 2: Haz un plan financiero sencillo

Otro paso fundamental es tener claros los números. Pregúntate:

  • ¿Es viable este negocio?
  • ¿Cuánto espero ingresar cada mes?
  • ¿Cuáles serán mis gastos fijos?
  • ¿Cuál podría ser mi margen de ganancia?

Esto es clave para saber si tu idea será rentable.

Por ejemplo, si no puedes cobrar más de 4 $ por tus pizzas y solo los ingredientes te cuestan 2.50 $, necesitas analizar si realmente podrás generar utilidades.

Un plan financiero no tiene que ser complicado, pero sí honesto y realista.

Paso 3: Empieza pequeño, válida y luego escala

Emprender no significa renunciar a todo para abrir un local enorme con maquinaria costosa y endeudarte desde el día uno.

Al contrario, lo mejor es empezar pequeño y probar tu idea. Puedes ofrecer tu producto o servicio primero a tu familia y amigos. Con el tiempo, irás ajustando recetas, metodologías, logística de entregas y construyendo una clientela fiel.

Una vez tengas esa base sólida, podrás crecer poco a poco, reinvirtiendo tus ingresos o incluso accediendo a un crédito con mayor seguridad.

Paso 4: Aprovecha las herramientas para emprender

Hoy en día existen muchas instituciones que apoyan a los pequeños negocios. Puedes encontrar diferentes opciones de financiamiento: tarjetas empresariales, préstamos personales e incluso fintech diseñadas para emprendedores.

Estas herramientas son muy útiles, especialmente en las primeras etapas, cuando necesitas una inversión inicial más grande.

Paso 5: Busca comunidad

Emprender no tiene por qué ser un camino solitario. Busca mentores, incubadoras de proyectos o haz networking con personas de tu misma industria.

Ellos no solo te acompañarán en el proceso, sino que también te darán consejos valiosos basados en su propia experiencia.

 

Conclusión:

​​Emprender no es un salto al vacío, es un camino que se construye paso a paso. Con claridad, planificación y apoyo, tus sueños pueden convertirse en un negocio real y sostenible. Lo más importante es empezar: dar ese primer paso que separa la idea de la acción.

 

 

El emprendimiento como un segundo empleo

El emprendimiento como un segundo empleo

Emprendimiento General

Autora: Ana María Velasco

Emprender puede ser la solución a muchos de nuestros problemas financieros. Es una herramienta poderosa que no solo nos ayuda a pagar deudas o a generar un ingreso extra, sino que también nos permite crecer, aprender y descubrir nuevas habilidades.

El problema es que cuando pensamos en emprender, muchas veces nos imaginamos algo gigante y complicado: renunciar al trabajo, invertir todo nuestro dinero y sacrificar nuestra vida personal. Y claro, así cualquiera se asusta.

Pero, ¿y si lo vemos diferente? ¿Y si emprendemos de una forma más sencilla, como un complemento y no como un cambio radical? Emprender no significa dejarlo todo para abrir una tienda enorme o un negocio imposible. A veces, el emprendimiento ya está en nuestras manos y no lo hemos monetizado: esas lasañas deliciosas que haces, esa habilidad para dar clases de tu deporte favorito, o incluso vender cosas que ya no usas en internet.

Lo  increíble del emprendimiento es que no tiene reglas fijas. Se puede empezar en cualquier momento de la vida: mientras trabajas a tiempo completo, estudias o incluso cuando te haces cargo de toda tu familia.

Mucha gente cree que para emprender hay que renunciar al trabajo, y no. Tu empleo puede ser tu mejor aliado. No necesitas renunciar mañana a tu trabajo para emprender. De hecho, tu empleo actual puede ser tu socio silencioso: tu salario respalda tus créditos, paga tus primeros errores y te da estabilidad

¿Por qué emprender como segundo empleo?

  1. Porque te ayuda a diversificar tus ingresos y no depender solo de un sueldo.
  2. Porque tu salario te da tranquilidad mientras pruebas tu idea.
  3. Porque aprendes cosas nuevas que incluso te sirven en tu trabajo actual.
  4. Porque puedes avanzar a tu propio ritmo, sin la presión de que el negocio te sostenga desde el primer día.
  5. Porque un ingreso extra hoy puede convertirse en tu negocio principal mañana.

Tips para lanzarte sin dejar tu trabajo

  • Dedica un pedacito fijo de tu tiempo libre, por ejemplo el 20%, a tu proyecto.
  • Usa tu sueldo como aval para créditos o para cubrir tus primeros gastos.
  • Empieza en pequeño: con tus ahorros, con un préstamo pequeño o vendiendo solo a conocidos al inicio.
  • Apóyate en lo digital: redes sociales y plataformas online te facilitan vender sin gastar mucho.
  • Haz networking: busca personas que ya pasaron por el camino, te pueden ahorrar errores.
  • Lleva cuentas claras desde el inicio, aunque solo vendas un par de cosas.

Algunos ejemplos de emprendimientos que puedes tener como segundo empleo incluyen:

  1. Vender postres o comida bajo pedido.
  2. Dar clases de algo que domines (idiomas, deportes, música).
  3. Ofrecer servicios freelance: diseño, marketing, redacción, asesorías.
  4. Revender productos por internet.
  5. Crear contenido digital y monetizarlo después.
  6. Rentar cosas que ya tengas: equipos, espacios o herramientas.

Tu trabajo no es un enemigo, es tu respaldo. Emprender como segundo ingreso te da libertad para equivocarte barato, aprender rápido y crecer con más seguridad.

No se trata de un salto al vacío, sino de dar pasos firmes poco a poco. Tal vez hoy sea solo un ingreso extra, pero mañana tu emprendimiento puede ser la puerta a la libertad financiera que siempre has querido

 

Equilibrio trabajo-descanso ¿se puede lograr en nuestra sociedad?

Equilibrio trabajo-descanso ¿se puede lograr en nuestra sociedad?

General

Autora: Lourdes Hernández

En Europa, las personas con trabajo fijo pueden pedir tiempo libre no pagado. Es totalmente permitido, se ajusta su ingreso según las horas que tomaron para sus asuntos personales.

Por ejemplo, si tienen que atender a un hijo porque cayó enfermo, o si se organiza en su colegio un evento o competencia deportiva, pueden pedir permiso y simplemente les descuentan.

En nuestra sociedad latinoamericana es muy difícil decir “me voy a las 5 pm porque mis hijos me esperan”. Es casi imposible para empleados que atienden al público pedir permisos para algo de los niños o tomar jornadas de teletrabajo.

Es desafortunado, pues muchos se inventan que están enfermos y faltan al trabajo para atender algo especial de su hogar, lo cual deja su trabajo paralizado y se da una mala impresión en la empresa.

Luego uno se enferma de verdad y se han agotado las opciones de permiso.

Entre los países con el peor balance entre vida laboral y personal está México. Ese país tiene extensas jornadas laborales y poco tiempo para el descanso, menos días de vacación y feriados a nivel mundial. Le siguen en este ranking, Colombia, Costa Rica, Turquía y Japón.

¿Cómo recibir el bienestar de tener equilibrio entre el trabajo y el descanso?

  1. Trazar con anticipación el calendario del año lectivo y avisar con tiempo en el trabajo cuándo vamos a necesitar licencia para estar en los eventos de los hijos.
  2. Ser como los Millenials que de frente dicen: no voy a trabajar doce horas seguidas. La tendencia va hacia allá y si su trabajo es eficiente, con seguridad estos adultos jóvenes van a ser complacidos.
  3. Tener una mejor idea de equilibrio. El balance en la vida depende de cada uno de nosotros, ni muy adictos al trabajo, ni muy relajados. “Todo en su justa medida” según dice el experto en construcción de equipos, Santiago Correa.
  4. “Showing up” es uno de los mejores consejos para el trabajo, el deporte y las relaciones. Si estamos remando con el resto de los colaboradores en favor de la empresa, si participamos en eventos, -no necesariamente obligatorios-, generamos una corriente de pertenencia y de apoyo. Entonces es más fácil pedir más horas para el descanso, el hogar, los niños.
  5. Apoyar la flexibilidad laboral, los sistemas de turnos, los trabajos por horas, el teletrabajo. Inexplicablemente, son los mismos trabajadores que se niegan a esta innovación…
  6. Considerar los siguientes factores antes de aceptar un trabajo: ¿Qué beneficios hay? ¿Se reparten utilidades? ¿Permiten salir antes en caso de necesidad? ¿Hay teletrabajo? ¿Apoyan a las familias de hijos pequeños?

 

 

 

 

¿Cómo controlar el nivel de endeudamiento?

¿Cómo controlar el nivel de endeudamiento?

Crédito General

Autora: Lourdes Hernández

Si eres joven, lo primero que tienes que hacer es construir tu historial crediticio. ¿Cómo? Tomando tu primer crédito.

Tal vez sacar una tarjeta de crédito sea difícil, pues te van a pedir todo tipo de papeles. Si no es por ahí, intenta un préstamo en una casa comercial a través de su tarjeta o de letras.

Es muy cómodo que los papás nos paguen una tarjeta adicional, pero si queremos independizarnos es momento de hacerlo.

En el caso de mujeres cuyos maridos son los titulares de la tarjeta, también es momento de la independencia financiera. Les aseguro que nos da muchos beneficios tener nuestra propia tarjeta pues nos vuelve más conscientes de los gastos, nos damos ciertos lujos que nos merecemos y también podemos regalar a nuestras parejas e hijos una sorpresa, un viaje, incluso contribuir a pagar algún imprevisto.

Si pagamos a tiempo ese pequeño préstamo o nuestro estado de cuenta inicial, nos van a calificar como buen pagador o de buen carácter de pago.

Ahora nuestro trabajo es mantener el buen historial de crédito. Así, será fácil y con buen interés el sacar un crédito automotriz, educativo o la entrada para la casa.

Y aquí empieza el temor a caer en sobreendeudamiento. ¿Cómo evitarlo?

  1. Sé responsable. El crédito hay que pagarlo. Tu nombre está en juego.
  2. Cuida que tu deuda sea del 30% máximo de tus ingresos.
  3. Reflexiona, no caigas en compras impulsivas ni compulsivas.
  4. Mantén un tope de gasto para diversión, digamos USD100 al mes.
  5. Busca otras fuentes de ingreso.
  6. Ten metas SMART: específicas, medibles, accionables, reales y con plazo.
  7. Mantén un ahorro mensual para un fondo de emergencias que te ayude a enfrentar imprevistos (se dañó la lavadora, choqué el carro, mi mamá no me mandó el monto acordado). Así no te endeudas y sigues cumpliendo tus metas.

Estás en un primer nivel de finanzas personales. Si sigues al detalle tus gastos, tu presupuesto y tu ahorro, pronto pasarás al nivel de construir tu patrimonio, empezar a invertir y llegar a la libertad financiera.

8 maneras inteligentes de gastar tu bono de fin de año

8 maneras inteligentes de gastar tu bono de fin de año

General Planificación y Presupuesto

Si esperas recibir una bonificación de fin de año, haz un plan para destinar parte de los fondos a tu disfrute y el resto a tus objetivos financieros.

Considera si quieres dar prioridad al pago de deudas, acumular ahorros para emergencias o invertir en objetivos y experiencias a largo plazo.

A continuación, te ofrecemos algunas formas inteligentes de utilizar tu bono de fin de año para ayudarte a terminar el año con fuerza y estar listo para empezar el nuevo año con pie derecho.

  1. Date un pequeño capricho.

Podrías gastar todo tu bono en objetivos financieros, pero también es importante disfrutar del presente. Tu arduo trabajo merece una recompensa, siempre y cuando no cause estragos en tu presupuesto. Así que, si sientes que es el momento adecuado para darte un capricho, toma una parte de tu bonificación y gástala en algo que desees ahora.

De hecho, aunque parezca contradictorio, gastar parte de tu bonificación hoy también podría ahorrarte dinero a largo plazo. Piensa en ello como si fuera una dieta: si te privas de comer tus alimentos favoritos, podrías sentir la tentación de excederte comiendo helado. El mismo principio se aplica a un presupuesto demasiado austero: centrarse demasiado en ahorrar y vivir con frugalidad puede, en realidad, aumentar tu estrés.

  1. Crea tu fondo de emergencia

En general, es buena idea tener ahorrados unos seis meses de gastos en un lugar seguro, como una cuenta de ahorros de alto rendimiento. Si aún no has llegado a esa cifra, considera utilizar parte de su bonificación para reforzar tu fondo de emergencia. Si estás tratando de saldar una deuda, tómate un tiempo para determinar si debes cancelar la deuda o crear primero tu fondo de emergencia.

  1. Paga las deudas de tu tarjeta de crédito

Si uno de tus objetivos es avanzar en el pago de su deuda, destinar tu bonificación a cancelar tu saldo podría ahorrarte mucho dinero en forma de futuros pagos de intereses.

  1. Reduce otros préstamos

Comprender la diferencia entre «deuda buena» y «deuda mala» es un componente clave de una buena salud financiera. La deuda de las tarjetas de crédito se suele considerar deuda mala porque suele tener tasas de interés elevados y rara vez ayuda a alcanzar la estabilidad financiera. Sin embargo, otros tipos de deuda, como los préstamos estudiantiles y las hipotecas, se consideran deuda buena porque contraerlos puede ayudarle a alcanzar importantes objetivos de vida.

Sin embargo, realizar pagos adicionales en cualquiera de tus préstamos, si puedes, es beneficioso porque significa que deberás menos intereses en total, sin mencionar que es bueno para tu tranquilidad.

  1. Haz rendir tu dinero con inversiones

Si eres nuevo en el mundo de las inversiones, considéralo como una forma de hacer rendir tu bono en lugar de dejarlo sin utilizar. A diferencia del efectivo o las cuentas de ahorro tradicionales, que tienden a perder poder adquisitivo a medida que aumenta la inflación, las inversiones tienen el potencial de aumentar su valor y superar el aumento de los costos. Mientras que el ahorro suele estar vinculado a objetivos a corto plazo, la inversión puede ser una forma eficaz de generar riqueza a lo largo del tiempo.

Los tipos de inversiones más comunes son los fondos de inversión, las acciones y los bonos, pero cuáles elijas y cuánto asignes a cada uno dependerá en gran medida de tu perfil de riesgo individual. Un asesor financiero puede ayudarte a diseñar una estrategia de inversión con la que te sientas cómodo y que tenga en cuenta tu situación financiera global y tus objetivos a largo plazo.

  1. Ahorra para tu futuro

Ahorrar para la jubilación o la universidad de tus hijos puede parecer algo muy lejano, pero precisamente por eso es importante empezar ahora. Cuanto más tiempo tengas, más te beneficiarás del interés compuesto, lo que permitirá que tu dinero crezca exponencialmente a lo largo de los años.

Si no estás seguro de poder ahorrar tanto para tu jubilación como para los gastos universitarios de tus hijos, debes dar prioridad a tu jubilación; al fin y al cabo, puedes pedir un préstamo para la educación, pero no para tus años dorados.

  1. Ahorra para un objetivo significativo

Ya sea que estés tratando de ahorrar para el pago inicial de una casa o quieras remodelar tu cocina, ahorrar para un proyecto a corto plazo puede ser motivador. Destinar tu bonificación a un fin específico puede dar un impulso a tus ahorros e inspirarte a separar una pequeña cantidad de cada sueldo para alcanzar tu objetivo más rápidamente.

  1. Planea unas vacaciones, en lugar de irte de compras

Claro, comprar un par de zapatos elegantes o un televisor de pantalla grande puede hacerte feliz hoy. Pero antes de gastar tu dinero en bienes materiales, considera que muchas personas obtienen más felicidad al gastar dinero en experiencias que en cosas. Las vacaciones son una excelente manera de crear recuerdos con amigos o familiares mientras te relajas y recargas energías; además, la anticipación puede ser una gran parte de la diversión.

 

Fuente: NorthWestern Mutual

Lo que debes saber si buscas comprar una propiedad de inversión

Lo que debes saber si buscas comprar una propiedad de inversión

General

Si estás pensando en comprar una propiedad con fines de inversión, aquí tienes algunos consejos que debes considerar.

  • Asesórate con un agente inmobiliario con experiencia

Un de los mejores pasos que puedes dar es asesorarte con un agente inmobiliario especializado en inversiones inmobiliarias.

Es importante encontrar al agente adecuado que te ayude a navegar por el proceso, ya que puede ser muy especializado. Si no conoces a ningún agente que cumpla estos requisitos considera la posibilidad de consultar a tu entidad financiera.

  • Ten en cuenta los costos que está por fuera de la hipoteca.

Aunque tus prioridades financieras pueden ser pagar la entrada y la hipoteca mensual de la propiedad de inversión, también deberás tener en cuenta los costos adicionales que conlleva la propiedad.

Estos pueden incluir:

  • Impuestos sobre la propiedad.
  • Costos de mantenimiento de la propiedad.
  • Costos por desgaste.
  • Cualquier trámite municipal que pueda ser necesario.
  • Seguro de vivienda.
  • Costos de inspección y tasación.
  • Reparaciones/renovaciones.
  • Amoblar la propiedad de alquiler.

 

Hay muchas formas de ver una propiedad de inversión. Algunas personas compran sin flujo de caja y con vistas a una revalorización futura; otras buscan propiedades desde la perspectiva del flujo de caja.

La perspectiva del flujo de caja —cuando se planea alquilar la propiedad para obtener ingresos o, al menos, para cubrir los costos de mantenimiento de la misma— conlleva muchas consideraciones en cuanto a los costos. Por ejemplo, es necesario conocer a fondo las tasas y normativas de la zona en materia de propiedades de alquiler; si se requiere una licencia de arrendador; qué reparaciones pueden ser necesarias; y, en el caso de las propiedades multifamiliares, gastos como alícuotas, servicios de jardinería, guardianía, etc.  Todo esto puede mermar rápidamente el flujo de caja.

Al sopesar el potencial de ingresos frente a los costos, recomienda tener en cuenta la regla del uno por ciento, una pauta habitual entre los inversores inmobiliarios. Si compras una propiedad por 100 000 dólares, querrás obtener 1000 dólares en concepto de alquiler para cubrir los costos.

  • Investiga a fondo la propiedad

En el caso de las propiedades de inversión, es posible que el propietario no esté directamente involucrado en el lugar. Es posible que la propiedad haya sido alquilada o supervisada a través de un administrador de propiedades.

Es difícil acceder a las fuentes para averiguar si hay algún problema y cuáles son esos problemas. Por tanto, hacer una investigación a detalle sobre la propiedad será clave para tomar una decisión acertada.

  • Se consciente de lo que implica la gestión inmobiliaria.

Gestionar una propiedad de inversión requiere hacer malabarismos, desde comercializarla hasta registrarla en sitios web de alquiler y lidiar con inquilinos difíciles.

Si vas a alquilar la propiedad, asegúrate de tener el tiempo y la capacidad para encargarte de la gestión, o contrata a alguien.

Empieza también a pensar en la lista de proveedores con los que quieres trabajar, incluyendo limpiadores, jardineros, plomeros y un técnico local para emergencias.

  • Algunos pasos financieros importantes
    • Decide si quieres crear una entidad comercial.

Algunos inversionistas prefieren crear una sociedad de responsabilidad limitada para protegerse de cualquier responsabilidad y mantener sus asuntos comerciales separados de su cuenta personal.

    • Busca un asesor fiscal con experiencia en propiedades de inversión.

Ser propietario de una propiedad de inversión puede complicarse a la hora de llevar un seguimiento de las deducciones y los ingresos. Un asesor contable también puede ayudar a gestionar las nóminas y los impuestos sobre las mismas, presentar declaraciones de impuestos.

    • Investiga el tipo de préstamo para el que puedes acceder

Dependiendo del tipo de propiedad que desees comprar, es posible que puedas obtener un préstamo comercial en lugar de una hipoteca convencional. Sin embargo, los dos tipos de préstamos tienen diferentes requisitos y condiciones de préstamo, así que trabaje con tu entidad financiera para determinar cuál es el más adecuado para su situación.

    • Investigue el historial de alquiler de propiedades similares.

Si la propiedad que te interesa no tiene historial de alquiler, investiga cuáles son los precios de otras unidades de alquiler similares a la tuya, con qué frecuencia se alquila y cuáles serían tus propias proyecciones para un año. Si tu propiedad va a ser un alquiler de temporada, se sugiere calcular una tasa de ocupación del 50 % para cubrir la hipoteca y los gastos iniciales.