Retos para aumentar tus ahorros

Retos para aumentar tus ahorros

Ahorro General

¿Quién no quiere aumentar sus ahorros? El dinero en el banco te protege en caso de emergencias, financia los pagos iniciales de tu casa y tu auto y te da la tranquilidad de prepararte para el futuro.

Si estás así de cerca de una cifra que te ayuda a respirar con facilidad, intenta un reto de ahorro para llegar allí.

Un desafío de ahorro establece una meta y un tiempo determinado para alcanzarla. Un ejemplo popular es un mes sin gastos en el que no se compra ningún artículo no esencial durante 30 días. Pero si deseas ahorrar dinero mientras disfrutas hoy en día, este modelo puede ser difícil de sostener. Prueba una de estas cinco alternativas para que puedas aumentar tus ahorros sin sentirte privado. Cualquiera de estos desafíos, o todos ellos, producirán resultados.

 

ENCUENTRA DIVERSIÓN GRATIS

Tener una vida social activa conlleva muchos gastos. Considera un desafío social de 30 días en el que no gastes dinero con tus amigos. Puede que tengas que tomar la iniciativa y planificar algunas actividades gratuitas para tu grupo, pero hay muchas opciones para explorar, y es muy probable que tus amigos también estén encantados de ahorrar. Organiza una noche de cine con picadas hechas en casa; haz una caminata de fin de semana; mira qué museos en tu área ofrecen entrada gratis. Encontrarás algo de diversión que no conocías antes, y tener un amigo a tu lado será una gran motivación.

 

USA EFECTIVO PARA HACER PAGOS

La tecnología está haciendo más fácil que nunca gastar dinero, desde la compra con un solo clic hasta el pago sin contacto con la tarjeta. Sí, es conveniente, pero también es fácil perder el rumbo. Da un respiro a tus tarjetas de crédito y cuentas en línea y promete usar sólo dinero en efectivo en su lugar.

Tú sabes cuánto tienes presupuestado para gastos discrecionales en un mes, así que retira sólo esa cantidad en efectivo y deja tus tarjetas de crédito en casa. No sólo te verás forzado a mantenerte dentro del presupuesto, sino que también serás más consciente de tus gastos y menos propenso a hacer compras impulsivas, especialmente si esto significa entregar tus últimos 20 dólares.

 

PERMANECE FUERA DE LÍNEA

No se puede negar que puedes ahorrar dinero comprando en línea, pero ¿el envío gratuito de dos días te tienta a gastar innecesariamente? Los dispositivos móviles te dan acceso a tus marcas favoritas dondequiera que vayas, pero esto puede ser algo malo para tu presupuesto. Desafíate a ti mismo a comprar sólo en tiendas físicas durante un mes. Ya que estás en ello, cancela la suscripción a los correos electrónicos de los minoristas para no sentirte tentado por las alertas de ofertas en línea.

 

PONTE A COCINAR

Aunque no hay nada más satisfactorio que pedir comida para llevar después de un largo día en la oficina, estos gastos comienzan a sumar rápidamente. Durante cuatro semanas, cocina todas tus comidas en casa. Ahorrarás dinero y también descubrirás nuevas recetas favoritas.

Convierte la cena en una experiencia de elaboración de pasta casera, o haz que los niños participen y preparen un plato que le encantará a toda la familia.

 

REDUCE LOS GASTOS SEMANALES

Si un desafío de un mes de duración es desalentador, prueba con una serie de pequeños desafíos semanales. Primero, elige cuatro categorías de gastos que te gustaría reducir (como entretenimiento, comidas, etc.). Luego, haz un esfuerzo para gastar menos en una de esas categorías cada semana.

Por ejemplo, durante la primera semana, puedes cancelar una suscripción de entretenimiento que ya no utilizas. Para la segunda semana, tal vez quieras congelar tu membresía al gimnasio y comenzar una nueva rutina de ejercicios en casa. Al hacer un cambio a la semana, te estás dando la oportunidad de adaptarte a un nuevo estilo de vida, mientras sigues viendo resultados importantes para finales de mes.

 

Fuente: Northwestern Mutual

¿Cuánto debes ahorrar en un fondo de emergencia?

¿Cuánto debes ahorrar en un fondo de emergencia?

Ahorro General

Seguro este mensaje te suena conocido, pero vale la pena repetirlo: Tener un fondo de ahorros de emergencia es uno de los pilares de una vida financiera saludable.

¿Por qué? Piensa en ello como el extintor de incendios que tienes en tu casa; lo ideal es que nunca lo utilices, pero cuando realmente sea necesario, te alegrarás de que esté ahí. Lo mismo ocurre con un fondo de emergencia. Seguro, podrías usar ese dinero en una escapada a la playa en las vacaciones. Pero cuando la casa se inunda durante una tormenta, ese fondo para días de lluvia puede convertirse en un salvavidas financiero.

Sin embargo, lo único que puede resultar estresante a la hora de crear un fondo de emergencia es sentir que el tuyo nunca está suficientemente abastecido. ¿Cómo puedes estar seguro de que tienes suficiente? No hay una respuesta única para todos los casos, pero hay algunas pautas que puedes considerar para ayudarte a sentirte menos preocupado y más seguro de que estás manteniendo un colchón acorde con tu estilo de vida y tus responsabilidades en el hogar.

SI NO TIENES AHORROS DE EMERGENCIA EN ABSOLUTO

Antes de empezar, lo primero es lo primero: Si tu respuesta a “¿Cuánto hay en tu fondo de emergencia? es: ¿qué es eso?, considera ahorrar cualquier cantidad que puedas ahora, así sea $100, $50 o incluso $25 al mes, hasta que tengas por lo menos un mes de los gastos de tu hogar ahorrados.

Esto debe ocurrir antes de que definas cualquier otra meta financiera, como pagar más del mínimo adeudado en tus tarjetas de crédito, acelerar el pago de un préstamo o ahorrar para el pago inicial de la casa de tus sueños. ¿Por qué? Porque si se produce una emergencia financiera, tener un pequeño colchón podría ayudar a disminuir las posibilidades de que tengas que recurrir a tu tarjeta de crédito – y aumentar la deuda que puedes estar tratando de pagar.

¿Tienes al menos un mes de tus gastos en tu cuenta de ahorros para emergencias? Bien. Ahora puedes concentrarte en hacerla crecer aún más (al mismo tiempo que aborda otros objetivos). Aquí hay algunos puntos de referencia que pueden ayudarte a determinar si estás haciendo un buen progreso – o si necesitas estar más preparado para ese día lluvioso.

 

3 MESES PUEDEN SER SUFICIENTES

¿Vives solo y te sientes bien arrendado tu vivienda, sólo tienes que gastar en tu alimentación, tienes un sueldo constante y siempre puedes volver a tu habitación de la infancia si es necesario? Entonces, puede ser suficiente tener tres meses de gastos en un fondo de emergencia.

No tener la responsabilidad de una hipoteca o de tener hijos, te permite tener un fondo de emergencia de unos tres meses de tus gastos, pero no es necesariamente una regla. Otro factor importante que pesa en esto es si tienes una “red de seguridad” confiable, es decir, parientes o amigos cercanos que con gusto te acogerían o ayudarían si realmente te encuentras en una situación desesperada.

 

Si todo esto describe tu situación, una vez que alcances el objetivo de los tres meses, puedes sentirte cómodo destinando más dinero del que invertirías en ahorros de emergencia hacia tus otras grandes metas financieras, como pagar deudas o ahorrar más para la jubilación.

 

6 MESES PUEDEN SER SUFICIENTES

Esta es una regla recomendada de los fondos de emergencia y que, de hecho, es la que probablemente se aplique a la mayoría de las personas.

¿Casado, con hijos, dueño de tu propia casa y con dos sueldos fijos? Considera la posibilidad de crear un fondo de emergencia equivalente a seis meses de tus gastos.

¿Estás casado y no tienes hijos, pero tienes que pagar una hipoteca? Se aplica la misma recomendación.

¿Casado, o soltero arrendando la vivienda y con un hijo pequeño? La respuesta es la misma.

Básicamente, si eres dueño de tu casa o tienes hijos menores de 18 años o no tienes la red de seguridad mencionada anteriormente (o cualquier combinación de estos factores), seis meses es un buen punto de referencia al que aspirar.

 

9 MESES PUEDEN SER SUFICIENTES

Hay algunos casos en los que puedes necesitar más que 6 meses en tu fondo de emergencia, y eso tiene que ver en gran medida con si tienes o no un sueldo fijo.

Si tú (o tu cónyuge) trabajan por cuenta propia es más probable que sus ingresos sean menos predecibles. Un mes, podrías estar haciendo malabares para cumplir con entregables y trabajando 60 horas semanales. El próximo mes podrías pasar esperando a que un negocio se concrete – y ni siquiera comencemos con el hecho de que tus clientes puede que no paguen a tiempo.

En pocas palabras, cuanto más impredecibles sean tus ingresos, más imprevistos pueden surgir. Por lo tanto, tener un fondo de emergencia con el valor de nueve meses de gastos del hogar puede ayudarte a tener un poco más de tranquilidad de que podrías cubrirte ante una tormenta financiera. (Sólo ten en cuenta que la cantidad de dinero que gastas cada mes de tus ahorros de emergencia debe ser considerada de manera integral, y tomando en cuenta que ese dinero debe reponerlo en el fondo una vez que tengas ingresos).

Vale la pena repetir que la recomendación 3-6-9 es simplemente eso – una recomendación para ayudarte a evaluar si el tamaño de tu fondo de emergencia puede ayudarte a dormir un poco mejor por la noche. No hay una talla única que sirva para todos.  Pero, si puedes, considera alcanzar el punto de referencia que más se aplique a tu situación – porque cuando se trata de un fondo de emergencia, es mejor que sobre a que falte.

 

Fuente: Northwestern Mutual

Administra tus gastos adicionales durante tu vida universitaria

Administra tus gastos adicionales durante tu vida universitaria

General Planificación y Presupuesto

Cuando se trata de calcular cuánto te costará la universidad, la matrícula y la pensión son solo el comienzo. Administrar los gastos universitarios con cuidado y planificar la forma de pagarlos puede reducir la probabilidad de gastar de más y de acumular una deuda innecesaria. Te damos unos consejos para que puedas identificar aquellos gastos universitarios adicionales.

  1. Analiza tus gastos principales. La matrícula no es lo único que debe planificar. Algunos otros gastos que debes incluir en tu presupuesto universitario anual son: Comida y vivienda (si no vives con tus padres), libros y suministros, gastos personales, y transporte.
    1. Vivienda y comida: costos de una residencia estudiantil o de un apartamento, agua, electricidad/gas, cable, Internet, teléfono, supermercado, snacks y comidas en restaurantes.
    2. Libros y materiales: libros, materiales para la universidad, tarifas por uso laboratorios o instalaciones, y computadora.
    3. Gastos personales y transporte: ropa, lavandería, artículos de higiene, cortes de cabello y entretenimiento.
    4. Varios: primas de seguro, teléfono celular, gastos de salud.
  1. Identifica las áreas en las que puedes reducir tus gastos o ganar más dinero
    1. Evalúa si es menos costoso vivir en una residencia estudiantil o fuera del campus. Considera la posibilidad de compartir los costos por concepto de vivienda y comida durante todo el tiempo que asistas a la universidad para ayudar a disminuir los gastos totales de la universidad.
    2. Compra libros usados o utiliza los libres de la biblioteca.
    3. Camina, anda en bicicleta o usa el transporte público en lugar de ir en auto, y así reducirás los gastos de gasolina y estacionamiento.
    4. Aprovecha los descuentos para estudiantes en restaurantes, entradas para el cine o transporte con tu tarjeta de identificación estudiantil.
    5. Considera limitar la cantidad de veces que sales a comer en restaurantes.
    6. Evita los gastos innecesarios, como los cargos por devolver libros con retraso a la biblioteca y las multas de estacionamiento.
    7. Planifica tus cursos minuciosamente. Regresar a la universidad un semestre más para tomar ese último curso obligatorio es costoso.
    8. El estudio combinado con trabajo, los empleos en el campus o los trabajos de tiempo parcial son ejemplos de posibles maneras de compensar algunos de estos gastos adicionales.

 

  1. Establece un presupuesto

Una vez que tengas una idea más acertada de cuánto te costará la universidad, establecer y ceñirse a un presupuesto real podrá ayudarte a vivir dentro de sus posibilidades. Un presupuesto donde identifiques tus ingresos y gastos te permitirá visualizar en qué estás gastando tu dinero (alquiler, libros, gasolina) y cuáles son tus fuentes de ingresos (trabajo de tiempo parcial, ahorros). Si estás gastando menos de lo que ganas, estás en excelentes condiciones. Sin embargo, si tus gastos superan tus ingresos, sería conveniente analizar qué gastos podrías recortar, o cómo podrías hacer para obtener más ingresos.

 

Si recién estás comenzando a estudiar en la universidad, es posible que sea la primera vez que afrontes la responsabilidad de administrar tu presupuesto. Al contar con un plan para administrar tus gastos universitarios, podrás prepararte mejor para afrontar esta nueva responsabilidad.

 

Fuente: Wells Fargo

Formas de involucrar a tu familia en la planificación de las vacaciones

Formas de involucrar a tu familia en la planificación de las vacaciones

General

Los viajes en familia son una maravillosa oportunidad para pasar un tiempo significativo juntos fuera de la rutina diaria. Los niños disfrutan, los padres se relajan y todos comparten nuevas experiencias.

¿Pero por qué esperar hasta el viaje para pasar un tiempo de calidad juntos? Involucrar a tus hijos en la planificación de las vacaciones es una gran manera de despertar la emoción de una escapada desde el principio – y ayuda a darles a los niños un sentido de propiedad sobre los recuerdos que pronto estarán creando.

Desde la lluvia de ideas para elegir destinos hasta la creación de itinerarios, los niños aportan con un montón de entusiasmo a la planificación de sus propios viajes. Aquí hay cuatro maneras seguras de involucrar a tus hijos en la planificación de sus próximas vacaciones familiares – y ayudarlos a adquirir algunas habilidades esenciales para la vida a lo largo del camino.

  • Introducir la idea de un presupuesto de vacaciones

El primer paso en la planificación de cualquier vacación familiar es averiguar cuánto puedes gastar. No seas tímido a la hora de compartir un presupuesto objetivo, incluso con niños pequeños, y explícales que la cifra estimada tiene que cubrir los viajes, el alojamiento, las comidas y las excursiones.

Cómo involucrar a tus hijos: Proporciona a cada niño un cuaderno y asigne unas cuantas páginas a cada categoría de planificación de vacaciones – alojamiento, lugares de interés, actividades, comida, etc. – para ayudar a llevar un registro de sus listas de deseos, lo que en última instancia ayudará a dar forma a las vacaciones. (Para los niños más pequeños, puedes usar un cuaderno familiar para compartir.) Verlo todo dispuesto puede ayudar a los niños a entender las ventajas y desventajas. Por ejemplo, si alojarse en un buen hotel con piscina es una de sus prioridades, eso podría significar viajar en coche en lugar de en avión.

  • Haz una lluvia de ideas sobre el destino de sus sueños

Después de revisar el presupuesto y la lista de deseos, es hora de pedirle a cada miembro de la familia que proponga su lugar ideal de vacaciones. ¿Es una semana en la playa? ¿Explorar un parque nacional? ¿Conocer una ciudad, sus museos, parques? Sintetizar la retroalimentación (tanto como sea posible) para reducir la lista de los principales contendientes. Si quieres que sea un proceso verdaderamente democrático, vota en familia.

Cómo involucrar a tus hijos: Da a tus hijos algunos mapas o un globo terráqueo para ayudarles a identificar destinos potenciales, ya sean cercanos o internacionales. Pídales que enumeren algunas razones por las que piensan que sus mejores elecciones serán divertidas, ya sean puntos de referencia sobre los que han leído o hechos divertidos que aprendieron en la escuela. Una vez que decidas adónde ir, comprométete a aprender algo nuevo como familia sobre la historia y las tradiciones culturales de ese lugar. Esto les ayudará a sentirse conectados con el destino incluso antes de llegar allí.

Considera poner a cada niño a cargo del itinerario de la familia por un día o medio día.

  • Elige las actividades

A menos que la familia planee quedarse para unas relajantes vacaciones en la playa, muchos destinos tienen más atracciones de las que una familia puede visitar en una semana. Reúna a la familia y analicen las guías y blogs de viajes para compilar una lista maestra de lugares de interés y actividades, así como aproximadamente cuánto tiempo le llevará a cada uno de ellos.

Cómo involucrar a tus hijos: Considera poner a cada niño a cargo del itinerario de la familia por un día o medio día. Y sus planes no tienen que ser súper rígidos – quieres que esto sea divertido, no una tarea. Tal vez simplemente quieren escoger un puñado de cosas que deben hacer, o simplemente quieren dejar tiempo para explorar experiencias fuera de lo común en un vecindario específico. Nada invita más a la cooperación y al entusiasmo que la participación.

  • Planifiquen lo que van a llevar

Alentar a sus hijos a empacar por sí mismos no sólo les ayuda a participar en la planificación de las vacaciones, sino que también puede ayudarle a ahorrar tiempo de preparación. La clave para un empaque eficiente es dejarte el tiempo suficiente para hacerlo, así que unos días antes del viaje, ayúdales a empezar a pensar en lo que necesitan o quieren llevar con ellos.

Cómo involucrar a tus hijos: Pide a tus hijos que averigüen cómo será la temperatura en su destino y pídales que elaboren una lista de artículos que se adapten a cada extremo del espectro meteorológico. Utilice los cuadernos de planificación familiar para crear listas de cosas como ropa activa, ropa exterior y zapatos, así como extras.

¿Qué es un plan financiero?

¿Qué es un plan financiero?

General Planificación y Presupuesto

Piensa que el plan financiero es un mapa. Este plan integra a tus finanzas de forma holística y desglosa lo que necesitas hacer para conseguir tus metas, tomando en cuenta todas tus obligaciones. Y, cuando algo imprevisto suceda, tu plan financiero te ayuda a recalibrar tus finanzas. Un plan financiero incluye:

  • El monto que necesitas ahorrar para tu retiro
  • Cuánto debes tener en un fondo para emergencias
  • Lo que debes ahorrar para alcanzar metas grandes y pequeñas, como comprar un auto nuevo, vacaciones familiares o pagar la educación universitaria
  • Consejos sobre qué productos de ahorro e inversión te pueden ayudar a conseguir tus metas
  • Los tipos de seguros que te ayudarán a proteger a tu familia, tus ingresos y activos
  • Cómo puedes pagar tus deudas, como tus saldos en la tarjeta de crédito o un crédito hipotecario.
  • Un presupuesto que te indique cómo usar tus ingresos para cubrir tus gastos y ahorro, sin dejar de cubrir algún deseo que tengas
  • Un testamento que considere tus deseos para tu familia y activos después de tu muerte

El plan financiero lo puedes construir tú o puedes pedir la ayuda de un experto en finanzas personales que te puede ayudar a organizar, priorizar tus metas y ofrecer ayuda en decisiones para cubrir tus necesidades.

Cuando tu plan esté listo, llega la hora de implementarlo. Pero, recuerda que la vida cambia, así que tu plan necesitará ajustes. La vida tiene giros inesperados, la planificación financiera te ayudará a prepararte y asegurar que tu dinero te ayuda a conseguir tus metas individuales y familiares.

¿Qué es la planificación financiera?

¿Qué es la planificación financiera?

General Planificación y Presupuesto

Piensa sobre la última vez que hiciste un viaje grande. Es muy probable que en lugar de subirte al auto para ir de punto A a punto B, hubo toda una planificación por detrás: buscaste la mejor ruta, elegiste donde hospedarte, seleccionaste sitios que querías conocer y elegiste opciones alternas en caso de que una vía estuviera cerrada o te encuentres con mal clima.

La planificación financiera es como prepararse para un gran viaje, el punto A es tu situación financiera actual y el punto B eres tú en el futuro, alcanzando tus metas con la ayuda de ciertas decisiones financieras acertadas. Tendrás que desviarte del camino planeado, ya que te puedes encontrar con ciertos obstáculos como perder el empleo o tener que hacer un mantenimiento imprevisto a tu casa, pero con la planificación apropiada podrás llegar a tu destino final.

¿En qué te ayuda la planificación financiera?

La planificación financiera te puede ayudar a conseguir tus metas y conseguir hitos en tu vida, como, por ejemplo:

  • Casarte
  • Comprar tu primera (segunda o tercera) vivienda
  • Hacer que tu familia crezca
  • Pagar tus deudas
  • Mandar a tus hijos a la universidad
  • Comenzar un negocio
  • Vivir la jubilación que sueñas
  • Proteger a tu familia si algo llegase a pasarte
  • Heredar tus activos a tus hijos

Una vez que tengas claras tus metas y la ubiques en una línea de tiempo para alcanzarlas, la planificación financiera te ayudará a hacer lo que necesitas para conseguirlas. Debes analizar tu nivel de ingresos, gasto y ahorros para evaluar tus decisiones y hacer los cambios necesarios para asegurar que te mantengas en el camino.

Evita malos ratos, conoce quién será tu potencial arrendador

Evita malos ratos, conoce quién será tu potencial arrendador

General

Cuando vas a arrendar un bien, generalmente, el arrendatario busca conocer quién eres a través de cartas de recomendación o revisando tu historial de crédito. Esto les permite protegerse de personas que pueden tener malas referencias o un mal comportamiento en el pasado.

Pero ¿quién protege a los arrendatarios? La mayoría de las personas nunca considera hacer un chequeo de un potencial arrendador antes de firmar el contrato de arrendamiento, y este error puede generarte dolores de cabeza y costarte tiempo y dinero a futuro.

Te damos algunas guías sobre cómo puedes conocer quién te arrendará la propiedad:

  1. Busca información pública de la persona:

Puedes revisar información sobre la situación judicial de la persona para ver si ha cometido algún delito, ha violado alguna ley, o si ha tenido algún juicio pasado con arrendatarios. Esto te dará una idea si es una persona en la que puedes confiar.

  1. Habla con vecinos:

Mientras estás buscando un lugar para arrendar, timbra en las puertas de vecinos y habla con ellos para conocer un poco más sobre el propietario del bien. Pregúntales si han interactuado con el propietario, y si lo han hecho, cuál fue su impresión. Si ha dado mantenimiento al lugar, o si han tenido problemas con la persona.

  1. Contáctate con la administración del vecindario o edificio

Consulta si la propiedad está en buen estado y si está al día en el pago de alícuotas.

  1. Inspecciona la propiedad

Debes estar muy atento al momento de conocer la propiedad y darte cuenta de cualquier daño que exista. Si la propiedad está en mal estado, esto quiere decir que el propietario no le da importancia a hacer reparaciones. Busca defectos importantes como humedad, fugas de agua, ventanas rotas, y otras fallas que pueden hacer al bien poco habitable.

  1. Haz las preguntas correctas

Hacer preguntas inteligentes al arrendador puede darte algunas alertas. Algunas preguntas que puedes hacer son:

  • ¿Qué se incluye en la renta? Un arrendador confiable será transparente en explicarte lo que incluye en la renta: algún servicio básico, la alícuota, parqueadero, etc.
  • ¿Cómo se harán reparaciones? Esta pregunta es importante ya que querrás tener un arrendador que responda rápido si surge un problema en el bien, como un problema con las tuberías o con la electricidad. Debes conocer desde el inicio quién se hará cargo de las reparaciones.
  • Pide que describe a su arrendatario ideal. Escucha con detenimiento, para ver si tú te ajustas al perfil que busca.
  1. Verifica si la persona es dueña de la propiedad

Confirma que la persona que va a arrendar el bien es realmente el dueño de la propiedad. Puedes buscar en agencias donde se paga impuestos de la propiedad, o en el registro de la propiedad. Esto te permitirá conocer si el arrendador es legítimo y no alguien que se hace pasar por el dueño para hacer una estafa.

Fuente: www.learnvest.com

Términos importantes que debes conocer si tienes una tarjeta de crédito

Términos importantes que debes conocer si tienes una tarjeta de crédito

Crédito General

A continuación, se presentan los términos más importantes de una tarjeta de crédito, que te ayudarán a usarla mejor:

  1. Cupo: Es el monto de crédito asignado que se puede gastar en la tarjeta de crédito. Hay cuatro tipos de cupo detallados en el estado de cuenta:
  • Cupo aprobado – Es el monto total de crédito asignado.
  • Cupo utilizado – El monto de dinero utilizado hasta la fecha.
  • Cupo disponible – La diferencia entre cupo total y utilizado.
  • Cupo de avances – Una parte del cupo total que se puede destinar a un avance.
  1. Avance de efectivo: Un crédito que se puede sacar en efectivo en una agencia del banco que emitió la tarjeta o por cajero automático. El avance en efectivo es cargado a la tarjeta de crédito y tiene un costo por el uso de este servicio.
  1. Fecha de corte: Es el día en que se genera el estado de cuenta.
  1. Fecha de pago: Es la fecha máxima de pago antes de caer en mora, usualmente es 15 días posterior a la fecha de corte.
  1. Saldo total a pagar: Corresponde a todos los gastos realizados con la tarjeta hasta la fecha de corte. Este monto es el que se recomienda pagar cada mes.
  1. Tasa de interés Es la tarifa que cobran las instituciones financieras por prestar dinero. La tasa máxima que se puede cobrar en créditos con tarjeta de crédito en Ecuador es de 17,3%.
  1. Pago diferido: El pago diferido se decide en el momento de la compra, cuánto puedes o quieres pagar cada mes y por cuántos meses. Vas a realizar ese mismo pago de forma mensual hasta cancelar el valor total de la compra.
  1. Pago mínimo: El pago mínimo es la cantidad más pequeña requerida por la institución financiera o emisor de tu tarjeta, para mantener tu crédito vigente y no reportarte en mora.
  1. Tasa de interés por mora: Es una tasa de interés adicional, autorizada y regulada por la Superintendencia de Bancos, que se cobra por pagos atrasados.
  1. Gastos de cobranza: Son un gasto asociado con la recuperación de los pagos atrasados.
  1. Detalle de transacciones: Cada mes sugerimos revisar esto en detalle y guardar todos los recibos de los consumos hechos con la tarjeta. Así, cuando llegue el estado de cuenta, puedas comparar los recibos con la información de esta sección.
Conoce sobre el pago mínimo de tu tarjeta de crédito

Conoce sobre el pago mínimo de tu tarjeta de crédito

Crédito General

Pagar el saldo mínimo de tu tarjeta de crédito suele sonar tentador, ya que son pagos pequeños fáciles de cubrir, y te hacen sentir como si tuvieras tus finanzas bajo control. Incluso podrías llegar a pensar cómo alguien pagaría más del mínimo requerido, si el banco sólo exige una pequeña cantidad para estar al día.

Conoce más sobre el pago mínimo y evita caer en situaciones indeseables para tus finanzas.

¿Qué es el pago mínimo?

El pago mínimo es la cantidad más pequeña requerida por la institución financiera o emisor de tu tarjeta, para mantener tu crédito vigente y no reportarte en mora. Este monto lo puedes encontrar en tu estado de cuenta mensual.

 

¿Qué pasa si solo pagas el pago mínimo?

Si decides sólo pagar el mínimo en tu tarjeta puedes demorarte varios años en liquidar tu deuda. Se recomienda utilizarlo en ciertas ocasiones. Hay momentos en los que la situación financiera del hogar es complicada y no se llega a pagar el saldo total, en este caso se puede pagar el mínimo, pero debe ser temporal, no hacer una costumbre.

Si tus deudas son demasiado altas que ya no te queda otra opción más que pagar los mínimos te recomendamos refinanciar tu deuda y dialogar con tu institución financiera sobre tu situación. Si decides obtener un nuevo crédito para pagar esa deuda, debe permitirte pagar en menos tiempo, y con pagos mensuales iguales o menores a los que realizas actualmente pagando solo el mínimo.

 

Puntos importantes si utilizas el pago mínimo:

  1. Utiliza sólo en casos de emergencia: Paga el mínimo para no afectar tu historial y evitar los intereses de mora. Úsalo únicamente si tienes algún imprevisto que te impida cubrir el pago completo de tus consumos en tu tarjeta de crédito.
  2. Conoce cómo se calcula el porcentaje de tu pago mínimo: Averigua con tu banco qué porcentaje de tu pago mínimo será para el pago de capital. Te permitirá tener un mejor panorama sobre tus deudas.
  3. Paga más del pago mínimo: Realiza tus pagos completos cada mes, incluso el total de tu deuda. Esto evitará los altos intereses, comisiones y recargos.

 

Razones para evitar pagar el mínimo:

  1. Pagarás más intereses: Tendrás que pagar mucho interés por la deuda de tus tarjetas de crédito. Si sólo realizas el pago mínimo cada mes, la mayor parte de tu dinero se irá a pagar los costos de interés, y sólo se va a reducir el capital en una pequeña cantidad.
  2. Te demorarás demasiado tiempo en pagar: Pagando sólo los mínimos de las tarjetas vas a sentir como si las estuvieras pagando por el resto de tu vida. Te tomará años pagar la deuda y pagarás un monto que puede llegar a ser varias veces mayor a la deuda original.
  3. Será más difícil obtener nuevos préstamos: Si deseas obtener otro préstamo, es muy difícil que lo consigas con este comportamiento de pago de tu crédito actual. Si pides un préstamo, la institución financiera va a evaluar tu capacidad de pago y será difícil calificar como candidato debido a tu historial.

 

Recomendaciones para evitar pagar el pago mínimo:

  1. Gasta menos, encuentra espacios para postergar, reducir o eliminar gastos mensuales. Usa este dinero para pagar tu deuda con tu tarjeta de crédito.
  2. Paga siempre más del mínimo. Incluso pequeñas cantidades hacen la diferencia.
  3. Evita la tentación de endeudarte de nuevo después de haber pagado tus deudas, y evita seguir acumulando deudas mientras te encuentra en el proceso de pago.

 

El pago mínimo es un recurso para casos de emergencia que te permite mantener vigente tu crédito. Si recurres a este instrumento debe ser porque no puedes pagar el saldo total, esta debe ser la excepción más no la regla. Toma control de tus deudas y cuida tu situación financiera.

Cinco alertas financieras que pueden poner a prueba tu relación

Cinco alertas financieras que pueden poner a prueba tu relación

General

En una relación llega un momento en el que tendrás que enfrentar verdades sobre la situación financiera de tu pareja, algunas más complicadas que otras.

Te presentamos algunas alertas que pueden tener un impacto en si tú y tu pareja tendrán un futuro financiero sostenible juntos.

  1. Niveles de endeudamiento críticos en la tarjeta de crédito

Hay algunas causas para tener una deuda en la tarjeta de crédito – pérdida de empleo, un gasto imprevisto sin contar con un fondo de emergencias, y descontrol en las decisiones de gasto. Debes preocuparte aún más cuando tu pareja está usando el cupo de la tarjeta como si fuese dinero en efectivo y no hace esfuerzos para pagar la deuda.

Alerta: Las personas pueden estar endeudadas, no es una razón para dejar una relación. Es importante conversar sobre cómo llegaron a ese nivel de endeudamiento y hacer un plan en conjunto para librarse de las deudas. Trabajar juntos para bajar el nivel de endeudamiento puede ayudarles a fortalecer su relación.

  1. Tendencias de gasto

Las parejas tienen diferentes hábitos de gasto, pero si te asustas cada vez que tu pareja llega a la casa con una bolsa de compras, es una situación para considerar ya que tal vez no están la misma página en temas financieros.

Alerta: Toma acción si vives una situación similar a tiempo, antes de que se convierta en una pelea. Muchas parejas establecen una regla de consulta: si una compra sobrepasa cierto monto, la pareja debe avisar a la otra antes de hacer el gasto. Este sistema permite tener libertad, pero con una notificación en ciertos casos.

  1. El síndrome de “no tengo para pagar”

Si te encuentras con que tu pareja tiene que pedir constantemente a sus familiares y amigos que le presten dinero porque no tiene para pagar sus gastos (y no les paga de vuelta), la situación es menos sostenible.

Alerta:  Si este comportamiento surge a pesar de que tiene dinero en el banco, entonces es momento de que tu pareja comience a ser responsable de sus gastos. Sin embargo, si esto está pasando porque hay una verdadera necesidad, entonces debes estar listo/a para escucharle sin juzgar. Ofrece tu ayuda para guiarle en sus finanzas, creen un presupuesto, o si es necesario apóyale para que acuda a un experto en finanzas personales.

  1. Constante búsqueda de empleo

Todos pueden perder su empleo alguna vez. Pero, si tu pareja tiene un patrón de no tener un trabajo estable por un período considerable de tiempo, es momento de tener una conversación.

Alerta:  Antes de asustarte, mira la foto completa. ¿Trabaja en una industria donde su posición o profesión ha sido eliminada? ¿Ha sido despedido por alguna causa en particular, o renuncia porque no le gusta? Conversa con tu pareja sobre tus preocupaciones y ofrécele tu apoyo si la situación es manejable. Si es un patrón en el cual difícilmente habrá cambios, analiza bien si te conviene en el largo plazo.

  1. Mentir regularmente

El manejo de finanzas en pareja es cuestión de honestidad, si te encuentras con que tu pareja te ha mentido constantemente sobre su situación financiera y no es sincero, esto va más allá de las finanzas y recae en la confianza.

Alerta: Trata de tener una conversación sobre su situación financiera. ¿Qué tan honesto y transparente ha sido tu pareja sobre sus finanzas? Si pueden llegar a un equilibrio y comenzar desde cero para solucionar los problemas, está bien. Pero, si encuentras resistencia o pero aún más mentiras, entonces confiar en tu pareja a futuro puede ser aún más difícil.

 

Fuente: Learnvest